Lo importante es lo que no se ve

Reflexiones

La perversión de la Gnosis.

Es curioso como a lo largo de la historia todo aquello que nos servía a nosotros ha sido apartado, prohibido o ha recibido un trato herético. Todo aquello que podía hacer que un hombre o una mujer común pudieran provocar que liberara su Ser fue apartado y consumido por las llamas de lo prohibido. El conocimiento de su entorno, de sí mismo y de sus congéneres, fue una y otra vez, recibiendo ese trato herético. Todo aquel que se acercaba peligrosamente a la verdad, fue ejecutado o quemado en la hoguera. Hoy día lo políticamente correcto impide que ejecuten a todos estos que curiosean demasiado y buscan la verdad, para ello tienen otras herramientas más sutiles y menos sangrientas para tapar con éxito esa verdad menos palpable, aunque se siguen usando métodos drásticos para todos aquellos personajes incómodos.

La piedra filosofal de nuestra injusticia histórica es sin duda la Gnosis, esa maltratada palabra que no es más que según los griegos antiguos, el conocimiento más elevado y puro, o lo que todos entendemos como verdad. Por eso esta palabra y aquellos que en la antigüedad buscaban la verdad, los gnósticos, fueron tachados de herejes, porque se negaron a creer, no cedieron ante ninguna religión o ideología que se les quisiera imponer. No creyeron en salvadores, ni mesías, se negaron a buscar fuera, lo que tenían dentro, entendieron la Gnosis como el autoconocimiento más interno y esencial, ligado al Ser y la conciencia que somos.

Esto aún hoy día es un peligro para un sistema como el que sufrimos, y a pesar de que a muchos herejes como nosotros, buscadores de la verdad y el conocimiento interno, que nos dé un poco igual que nos tachen, se nos etiquete o se nos trate como a parias, locos o inadaptados, no deja de provocar que unos pocos se sumen a otros pocos y se eleve el número de aquellos que piensan por sí mismos.

Es por eso que de la antigüedad a hoy, pocos cambios se han propiciado, los elementos discordantes siguen siendo molestos, los herejes siguen sufriendo escarnio y aun se sigue en la más absoluta oscuridad medieval. Los gnosticos, fueron absorbidos por el sistema y crearon un “ismo” para ellos, la Gnosis cayo devorada por el esoterismo y el ocultismo más oscuro, se pervirtió como todo lo que tocan aquellos que desde las sombras más cavernosas controlan el mundo.

Movilizaron grupos sectarios que propagaron distintas Gnosis, llenas de falsedad que contradecían la esencia de esa búsqueda interior otorgando todo el poder y esencia del Ser, a entidades. Teosóficos débiles de voluntad, mentes pervertidas ansiosas por calmar su complejo de inferioridad, controlando a otros a través de herramientas cedidas por esos oscuros entes de apariencia figurativa y amigable, pero de esencia pútrida. Estos mediocres que hace algo más de siglo se codeaban con el poder emplean hoy sus legiones de iniciados ignorantes que andan infiltrados y perdidos en las redes, divididos entre distintas formas de negarse a llamar al Mal por su nombre. Lameruzos anales de la sabiduría hiperbórea, la teosofía rancia, el pensamiento mágico, o la basura seudocientífica mal difundida.

Ninguno de ellos deberían merecer nuestro respeto, todo aquel que impida conocerte a ti mismo, a dar con tu esencia y dar con la verdadera Gnosis de lo que eres, sacando fuera de ti, tu propia voluntad, alimentándose de tu devoción, usándote como a un vulgar seguidor, vasallo y servil, ante títeres sin voluntad, sin conciencia y con un grado psicopatía poco usual.

Todas estas fuentes de conocimiento son flor de un día, falsas Gnosis que nacen para desviarte de tu verdadera meta. Tarde o temprano encontraras tu camino, tarde o temprano darás con tu propia Gnosis, tarde o temprano serás un hereje, ese es tu destino y no lo podrás evitar. Es anti natural que no sea así, ser un converso en un sistema que trata de aniquilarte como única ley, va contra tu propia naturaleza. Lo cuerdo hoy es ser un anatema, un hereje, ya que lo contrario es la desconexión y la perdida de la conciencia.

Dejar de creer es el principio de conexión al todo, tras esto llega la desprogramación, para más tarde iniciar el proceso de purga y purificación, al final solo quedas tú. Ahora es cuando empieza el verdadero conocimiento y la responsabilidad que conlleva Ser consciente y tener conciencia.

Publicado por Ruben Torres

Fuente: http://lacosechadealmas.blogspot.com.es/2016/02/la-perversion-de-la-gnosis.html


¿Somos todos héroes?

Deseo realizar una pequeña y a ser posible breve, reflexión a costa de algo de lo que me he ido dando cuenta desde que me dedique a exponerme y exponer mis ideas públicamente. He tenido la fortuna de conocer gente de todo tipo y con todo tipo de experiencias, que me han ayudado a tener una idea más global de lo que piensa, siente y cree la gente real de la calle, personas como yo, con los mismos problemas que yo. Para mi es y será una fortuna y me siento muy agradecido por como esas personas han compartido con un desconocido como yo, esas cosas que sentimos todos, que nos ocurren a todos o que se nos pasa por la cabeza a todos, pero qué no todos estamos dispuestos a admitir públicamente. Esas dudas, esas incertezas y esas imprecisiones que al final nadie resuelve y que te ves empujado a buscarte la vida, y aventurarte a abrirte a un desconocido, en un blog o en una red social, con el riesgo que esto conlleva ya que al aparecer en público y a la vista de todos, te arriesgas a que te juzguen sin conocerte, te tachen o te etiqueten de cualquier cosa y se te sentencie porque si, cuando en realidad solo buscas respuestas o tratas de responderlas con las pocas conjeturas que has logrado amontonar en tu camino.

Algo que siempre tuve claro es que era uno más, siempre rechace protagonismos, figurar demasiado o creerme algo que no era. Es algo que siempre he tenido claro, soy como tú, ni más ni menos y desde ese punto de partida he tratado de lograr mi propia meta, para mí la humildad, la honestidad y la honradez debe primar sobre cualquier otra cosa, razón o argumento, por eso me he apartado de todos aquellos que han tratado de regalarme el oído o me han etiquetado con títulos que me hacían elevarme a un pedestal que no me correspondía o me diferenciaba de las personas que formamos la masa y somos el barro que pisan las clases y las élites.

Maestro, índigo, sensitivo, contactado, médium, sabio, e incluso en una ocasión me dijeron que Jesús en persona me conocía y seguía mi labor, jamás creí nada, ni me sentí tentado por nada de esto, no soy distinto ni diferente de nadie y no soy más que nadie, muchos al rechazar estos titulillos se apartaban decepcionados, quizá porque tenían asumido su rol de discípulo, creyente o vasallo, pero para mí todos estamos en el mismo barco y somos todos lo mismo. No pretendo ponerme medallas, pero si pienso que todos tenemos que tener claro lo que no somos, para poder hallar lo que somos en realidad. No creo que creerme maestro o sabio, me ayude ni a mí ni a nadie, de hecho creo que es una losa, por eso hay tanto perdido como hay.

Jamás serás libre si solo te dedicas a mudarte de un cercado a otro.

Esto viene a cuento porque en estos dos breves pero intensos años, me he encontrado con trabajadores de la luz, guerreros de la luz, semillas estelares y cosas por el estilo, etiquetas que hacían a esas personas con vidas más o menos comunes, que se creyeran distintos, diferentes al resto, interiormente eran tal o cual cosa y eso los hacia especiales. Jamás me tope, con alguien que me dijera que logro recordar su origen estelar o cósmico, que no fuera un guerrero o un enviado en una misión especial… Soy consciente de que en este planeta somos muchos y que nuestro origen estará muy, muy repartido, pero lo que si tengo claro es que hasta que no sepa por mí mismo mi propio origen y mi propia identidad real, la esencia de lo que soy, rechazare todos esos títulos nobiliarios que se ponen aquellos que ansían destacar.

Demasiados guerreros, demasiados trabajadores de luz, demasiadas semillas estelares, todo esto me escama y me hace replantearme muchas cosas. Acaso no hay nadie que haya venido aquí solo por curiosidad, o empujado por motivos menos heroicos o simplemente engañado ¿acaso todos somos esos superhéroes que llevan su traje y su capa bajo su ropa? Esos guerreros de luz cuentan alegremente sus gestas en las que combaten contra todo tipo de entes en el astral, y yo no puedo más que sonrojarme ante algo que es evidente que por muy real que les parezca y por muy vivida que sea la experiencia, no es más que una ilusión. Dudo que ayuden a nadie, dudo que nadie sepa más o tenga algo más claro que cualquiera porque se proyecte, canalice, maneje energías o vea cosas.

Muchos de los que han tenido la oportunidad de recordar experiencias o vidas pasadas, no relatan más que vidas comunes iguales a las que tienen ahora, con más o menos drama, pero iguales, y eso es lo que les da crédito, porque ninguno de nosotros fuimos Napoleón, Cleopatra o Carlo Magno, siempre fuimos masa y nos iremos de aquí siendo eso, ojala me equivoque, pero no me imagino un planeta con siete mil millones de guerreros de luz trabajando de 7 a 15, comprando el pan y calentando la sopa en el microondas. Me alegro por ti si eres un guerrero de la luz y tienes una flota estelar que viene de Alfa Centauri esperando con sus naves a que tú acabes tu misión, pero seamos un poquito serios y bajémonos de estos pedestales que puede que la caída duela y mucho.

Siempre he pensado que la mejor forma de venderle un producto a alguien que no lo necesita es hacerle creer que tiene esa necesidad, de eso viven las empresas y de eso tratan los anuncios. Está claro que este mundo necesita héroes y en todas las películas el paria es al final el elegido para salvar al mundo, esto es una idea que compramos todos, todos nos identificamos con el pringao y todos deseamos ser el prota, el héroe. Si todo esto lo extrapolas a todos esos trabajadores de la luz, guerreros de la luz, semillas estelares, niños índigo… (y no se cuantas cosas mas) tendrás la misma fórmula que compras al ir al cine a ver esas pelis.

Antes de creerte algo que no eres, duda, antes de sentirte superior o diferente a otros como tú, duda, antes de meterte en un jardín en el que quizás te cueste mucho esfuerzo y energía salir, piensa y luego duda, porque es cierto que tienes que salvar el mundo, pero no con espadas de luz, ni con capas, ni superpoderes, sino arrimando el hombro, cambiando tu forma de pensar y cambiando tu forma de Ser, así se salva el mundo, eso sí, no hay vítores, ni aplausos, ni fama, es lo que tiene ser uno.

Antes de morder la manzana del conocimiento, mira quien te la ofrece y sus intenciones, porque tú ya tienes tu propia manzana, no compres lo que no necesitas.

Publicado por Ruben Torres

Fuente: http://lacosechadealmas.blogspot.com.es/2016/02/somos-todos-heroes.html


Conciencia y Consciencia: El Ser y su estado.

No son pocas las ocasiones en las que me encuentro con confusiones en las que la conciencia y la consciencia son usadas como sinónimos o incluso como una única definición para ambas, y por supuesto no solo no significan lo mismo sino que son cosas distintas y como mínimo deberíamos tener claro que es que en estos temas, porque si no diferenciamos entre consciencia y conciencia no sabremos que somos y en que estado estamos.

Es sencillo caer en el error y seguramente sean pocas las personas las que encuentren la diferencia, o siquiera se han planteado dedicarle un momento a este pensamiento, en principio entre ambas palabras solo existe una “S” intercalada que las diferencia, por lo tanto puede llegar a ser comprensible la confusión, y la tendencia a la celeridad hacen el resto.

Habitualmente usamos la conSciencia, para definir el estado consciente, de alerta o despierto, esas horas de vigilia en la que estamos conScientes son los momentos en el que operamos y vivimos conscientes de nuestro entorno y la interacción con el  y el resto de seres que lo pueblan. La conSciencia no es más que la definición de nuestro estado, sabemos qué somos, que existimos, que vivimos, es por defecto cuando el Ser es conSciente de lo que es. Según nos enseñaron las ciencias y la Fe, el Ser humano se diferencia de los animales (bestias) porque uno es conSciente de su existencia y el otro no, por  supuesto esto es una falacia, pero sirva como ejemplo, de como habitualmente se distingue un ser conSciente de otro, que no lo es.

El despertar, ese movimiento global, se definió así erróneamente o con una intención sesgada, ya que no se trata de despertar de ningún letargo, sino que se trata de ganar conSciencia, ser conScientes de quien somos, de dónde venimos y hacia dónde queremos ir, si hacerlo juntos o continuar en ese perpetuo estado InconSciente que es la sinrazón del enfrentamiento, la diferencia y la disociación cognitiva en la que vivimos. Hoy por hoy no somos conScientes de lo que somos, ni de dónde venimos y menos aún adonde queremos ir a parar, no poseemos identidad y asumimos el rol que nos dan, por eso no estaremos realmente despiertos hasta que no seamos realmente conScientes.

Como siempre nos persigue el perpetuo error de creer, ese error nos obliga a tropezar una y otra vez en el mismo lugar, la ignorancia. Nos hicieron creer que despertamos, nos metieron en esa ilusión de hacernos partícipes de un conocimiento inútil que para nada nos hacía conScientes de nosotros mismos, mentiras y más mentiras, que se fueron sumando a otras mentiras aún mayores y aún más viejas, mentiras que nos empujaron a creer, en un estado conSciente al que nunca llegamos, nunca tuvimos y nadie jamás tendrá si seguimos por este camino, es una ilusión mas, creer que somos más que nadie porque mi estado de creencia es distinto, esos paradigmas que solo son juegos de malabares de un prestidigitador que juega con nuestras creencias y esconde hábilmente nuestro consciente.

Por lo tanto una vez tenemos claro que no se trata de estar despierto sino de estar conScientes, es cuándo podremos comenzar nuestro proceso de búsqueda de nuestra conciencia, que es donde se encuentran todas las respuestas y nuestra resolución existencial. Por lo tanto tener claro que Saber (no creer, sino Saber) que estar conScientes es saber quién eres, saber que existes, y saber de dónde vienes. Culturalmente se nos incoa a no mirar atrás, a no recordar, a no tener memoria, hay millones de canciones que te dicen eso de “no mirar atrás”, pero ningún pueblo puede avanzar sin conocer su pasado, nadie puede dar un paso firme hacia delante, si saber dónde se apoyan sus pies, no se puede más que errar una y otra vez, como así ha sucedido desde hace milenios, por no tener memoria, por no saber y no Ser conScientes de nada. Despiertos habrá muchos, conScientes ninguno, nadie sabe quién es y nadie sabe nada de sí mismo más de lo que le etiquetaron al nacer y pone en su documento de identidad.

La conciencia no es un estado sino la esencia de lo que somos, es nuestro Ser primigenio, lo que fuimos y lo que seremos, sin tiempo, sin vida y sin muerte, somos conciencia por encima de todo, y la finalidad de nuestra existencia hoy aquí es lograr hacer conSciente tu conciencia, esa es la esencia del despertar, no buscar iluminatis en Youtube.

Todos tenemos conciencia o eso me gustaría creer, algo que en la práctica, se puede demostrar casi empíricamente que no. Muchos al no ser conScientes de nada, nacen y mueren con la conciencia sin usar, y es precisamente cuando mueren, cuando la descubren, quizá demasiado tarde, quizá demasiado precipitado, el caso es que para muchos la conciencia es un estorbo, ya que es esa vocecita que te guía por los retorcidos senderos de la corrección, la ética y el bien en estado puro, pero en una sociedad como la nuestra en el que todo está invertido, y lo correcto es lo incorrecto, la conciencia se torna en un copiloto incomodo y demasiado cascarrabias.

Tienes conciencia, búscatela, por algún lado la tienes, si tienes un mínimo interés en saber, tienes que encontrarla necesariamente, si quieres respuestas tienes que localizar tu conciencia, porque tu conciencia eres Tú, es lo que eres realmente, no eres un nombre y un número, eres primero y ante todo conciencia. No eres cristiano o musulmán, no eres europeo o americano, no eres blanco o negro, ni siquiera eres hombre o mujer, eres conciencia y esa esencia es lo que nos une a todos los seres, en todos los lugares y en todos los planos de este, y todos los universos. Ese es el primer todo que has de encontrar. De qué sirve buscar a Dios sino encontraste el vínculo que te une a esa idílica figura paternal, si no sabes si tienes conciencia, solo acabaras por creer lo que cualquiera te diga, no tendrás esa brújula que te guíe por el buen camino, no encontraras un sentido a tu existencia, solo serás un organismo pluricelular más, vivirás en el más completo y absoluto vacío existencial y en la total y absoluta ignorancia.

Si encuentras tantas diferencias entre los que te rodean, si para ti hay argumentos sobrados para enfrentarte y rebatir hasta lograr el trofeo inútil de la razón, si los otros solo son actores secundarios de tu película, es porque no eres conSciente de tu conciencia, o quizás ni la tengas. Es por ese error de no encontrar y escuchar a su conciencia que muchos acaban cayendo en manos de guías, gurús, almas gemelas o cualquier otra patraña que este sistema perverso se saque de la manga, solo hay una cosa que existe, es real y es verdad, es tú conciencia, lo demás solo es marear la perdiz, comeduras de coco, lavadoras de cerebros, azúcar para una mente en blanco ansiosa por abrazar cualquier cosa que calme el ruido que su conciencia hace.

Si haces un poco de memoria y repasas la historia y las religiones con las que nos han ido entreteniendo, esas historias de héroes y dioses a los cuales debíamos adorar, te darás cuenta que solo fueron la escusa y el recurso que unos pocos emplearon para someter a muchos, hasta ahí nada nuevo, pero no conozco ningún texto “sagrado” en el que la conciencia reciba la importancia que se merece, no conozco ningún mesías, ningún mito, dios o heredero directo de él, que mencionara jamás la conciencia ya sea o no, terrenal. Si hilamos un poco más fino, nos podremos dar cuenta que lo único que nos une entre nosotros, lo único que da sentido, crea y mueve el universo, lo único que se puede ligar a esa inteligencia divina a la cual llamamos Dios, es la conciencia y siempre se nos ha negado el conocimiento o la existencia de ella, solo se nos dan teorías y más teorías, argumentos de ciencia, filosofías, metafísica, quántica, Fe, espiritualidad, teosofías, técnicas, ritos, cultura, razones y más razones, mentiras y más mentiras, solo para que creas y no sepas que eres conciencia y que esa conciencia es lo que forma parte de todo lo que es y será, lo que eres y serás siempre, eternamente.

Eres conciencia y tu estado ha de ser conSciente, es así de sencillo y complejo, por eso no me canso de decir que no hay trucos, ni atajos, ni técnicas, solo trabajo, trabajo, trabajo. No hay despertar de la conciencia, sino una conciencia conSciente, esa es la única meta, ese es el único estado verdadero del Ser.

P.D. La “S” en consciencia aparece en mayúscula solo para que aprecies la diferencia de ambos términos, y así te sea más sencillo diferenciarlos y apreciar los distintos matices que diferencian ambos términos.

Publicado por Ruben Torres

Fuente: http://lacosechadealmas.blogspot.com.es/2016/01/conciencia-y-consciencia-el-ser-y-su.html


El Todo No es Mente, es Conciencia.

Una de las pocas cosas que he aprendido en este tiempo, es a no dar nada por sentado. Es poco útil y engañoso dar a cualquier cosa el termino de “seguro” cuando todo lo que manejamos son teorías, por eso es sano de vez en cuando replantearse todo aquello que tengamos asentado. Remover nuestros posos, nuestras creencias, es lo que nos hace abrir la mente y avanzar un pasito mas, tener algo seguro a lo que agarrarse puede hundirnos, si ese asidero llegado el momento de la verdad, se hunde sin remedio. Es complicado ver la verdad, si necesitamos agarrarnos desesperadamente a las múltiples y cómodas mentiras que nos rodean, no hay que olvidar que la mentira es dulce y jugosa, el engaño es apetitoso y es fácil que mordamos esa manzana envenenada, ya que la verdad siempre, siempre, nos pondrá a prueba y no siempre superaremos dicho examen.

Creo que dentro del auto conocimiento es sano tratar de ejercitar la autocritica, comprobar donde están nuestros limites, hasta donde estamos programados y hasta donde nuestro pensamiento es realmente nuestro. Es un ejercicio poco habitual y muy pocos realmente lo practican o saben como realizarlo, es fácil entrar en introspección y dejarse llevar en el silencio y la profundidad, pero no lo es tanto auto juzgarte, porque sencillamente eres el juez mas severo que existe. Es ahí cuando te das cuenta como has sido utilizado, es ahí cuando realmente puedes ver hasta que punto fuiste un títere, es ahí cuando todos los programas aparecen y se exponen, levantan la mano y piden permiso para seguir vivos.

Apelar a la condición humana para justificar nuestros fallos no sirve de mucho, “errare humanum est” solo sirve si entendemos que el error humano solo se inicia desde el momento en el que no sabemos qué somos, el humano hierra, pero no hierra su condición sino su nula capacidad para comprender su condición. El vacío mental es aprovechado por el listo de la clase para, a modo de falsa bandera, señalar un culpable (¡presunto culpable señoría!). Ese inocente culpable, ese santo inocente evangélico, es el humano que constantemente es sacrificado, por culpa de su propia ignorancia, por su incapacidad para conocer su condición, por su vacío existencial.

Esa dichosa y perenne culpa, es la que nos hace aceptar creencias que se acercan dulcemente a una idealización de esa condición, todo lo dulce al final enferma, y ese dulce es sinónimo de mentira. Creer en lo que eres, no te acerca a saber realmente que eres, es por eso que se pone a tu disposición una amplia variedad de dulces mentiras, creencias varias, teorías de todo tipo, argumentos de toda clase, apetitosos y dispuestos, ante tu hambrienta mirada, para que sacies tu hambre y no pares de tragar.

Tus ojos abiertos de par en par, consumes como un niño en una tienda de chuches, todo te gusta, todo te apetece, todo lo crees, y al final todo lo ignoras. Es ese “Todo” al que llegas, esa Fuente, ese conocimiento, pero siento decirte que no llegaste a ninguna Fuente y por supuesto no tienes conocimiento, solo tienes en tu haber una amplia e ingente variedad de dulces, dulces creencias llenas de mentiras. Piénsalo, para y reflexiona, que sabes realmente de nada en concreto, que información hay en tu haber, que ponga en serio peligro al sistema, que sabes que no pueda saber cualquiera entrando en Internet. Eso qué crees que sabes… ¿cambio tu condición? ¿si? ¿de verdad?

Eres alguien que sabe o eres alguien que cree, ese es el resumen de todo, hasta que no aceptes que lo que crees y lo que sabes no esta bien compensado, no podrás empezar a comprender la condición humana que vive en ti. De momento, solo crees. Eres lo que dicen otros, que dicen que saben, e investigan y lo divulgan sabiendo que son fiables, honestos y honorables (¡presunto, siempre presunto señoría!). Finalmente solo tenemos la imagen que proyectan esas fuentes y debemos fiarnos de nuestro propio criterio para creer o no creer, pero ya esta, o crees o no, pero ni conoces, ni sabes nada mas de lo que deberías saber. Con esto no trato de presionarte, solo deseo que tomes conciencia de lo real que es tu despertar, un despertar del cual siempre he dudado, ya que por lo general, nadie se plantea nada, solo nos limitamos a creer.

Tu mente, es creadora/creativa, este mantra llego a ti y es como darle un encendedor a un niño, sabes que tarde o temprano se quemara, pues esto es poco mas o menos lo que le ha sucedido al despierto, estamos atrapados en esta condición creadora, creemos que creamos por que alguien no dice que lo hacemos, pero ni siquiera nos imaginamos como es ese mecanismo que activa en nosotros esa capacidad. Pero esto es solo una mínima parte del daño hecho al hombre de hoy, que es despierto y consciente, o eso cree.

Un día un señor llamado Prometeo robo el fuego a los dioses y se lo regalo al hombre, algunos aun hoy ensalzan esta proeza y adoran esta figura como a un dios, y se clasifican y etiquetan por grados, para alcanzar el honorable derecho de acceder a calentarse las manos en esas venerables brasas, que finalmente los quemara y los condenara eternamente. Ese fuego robado, es el fuego que quemo nuestra mente, que hizo quemar nuestra memoria y quemo inevitablemente nuestra condición. Ese fuego nos hizo caminar cegados y en la ignorancia, son las ascuas que aun hoy arden las que hacen que el hombre siga viviendo en la eterna negritud, buscando una luz que otros portan, una luz lejana, inalcanzable y ridícula, que apenas nos deja vernos y reconocernos entre nosotros. Un legado de conocimiento que no aporta nada y nada alumbra, mas que la sombra de una mentira.

Ese mismo mito, llego transformado por Hermes, aquel que lego un conocimiento, etiquetado desde entonces como “hermético” y que nos dibujo en su Kybalion la estructura del universo, sus principios, fueron azúcar en nuestros labios, una dulce forma de iniciarse en el conocimiento otrora prohibido y ahora al alcance en Internet. Hermes nos lego su fuego, su luz, su conocimiento, pero Hermes no era tan altruista, nos dio un fuego que sabia que nos quemaría, sabia que nuestra condición jugaría en nuestra contra y que siglos mas tarde, quemaría la mente del hombre y lo dejaría ciego y en tinieblas. Si sabes ver, sabes que Prometeo, Hermes y otros nombres le fueron dados a este infame personaje que nada bueno ha hecho por nosotros.

Hermes centro nuestra atención y nos dijo que el “Universo es Mente” todo es mente y todo nace de ahí, por lo tanto esto una vez creído y aceptado, nos  encierra nuestra propia celda mental y te vuelve prisionero de tu propia mente para siempre. Decir y aceptar que todo es mente es negar el espíritu, es negar la conciencia, es negarnos a llegar a conocer, nuestra condición. EL fuego robado a los dioses, esta ligado a esta afirmación mal llamado “Principio” en el que “Todo es Mente” y esa mente crea, y ese vehículo creador/mental, da juego para fabular y añadir a esa máxima, todo lo que se desee.

El observador es solo un actor participando en la creación, no el creador.

Si todo es Mente, Dios es Mente, el Universo es Mente, nuestro planeta es Mente, nuestra realidad es Mente, nuestro sufrimiento es Mente, nuestra enfermedad es Mente, el bien y el mal es Mente, la perversión, la iniquidad, la mentira y por supuesto la Verdad es solo fruto de nuestra Mente, todo queda aparcado a lo relativo y lo absoluto y certero se diluye y se pierde, pero no queda ahí la cosa, si todo lo absoluto es Mente, nosotros aceptamos que solo somos fruto de nuestra Mente, e inevitablemente quedamos atrapados eternamente en esta condición vacía de nuestra Mente.

Se forma un bucle en el que él Yo existe mientras su mente existe, por lo tanto no soy real y solo soy mi propio pensamiento, por lo tanto mi existencia no es real, No Existo, lo que da pie a todo tipo de disociaciones y traumas. El miedo y la ansiedad de saberse solo fruto de una imagen mental creada de nosotros, es lo que infunde el miedo a morir, ya que una vez eliminado el cuerpo y eliminada la mente como vehículos, estos desaparece y la individualidad se ve en serio peligro. Todo esto son las perogrulladas a las que se puede llegar a concebir si solo concebimos la realidad desde la mente, desde su prisma y eliminamos la Conciencia de esta ecuación.

Por supuesto la nueva ciencia patrocinada por esos locos de grado 33, dice que nada existe si no es observado. La necesidad de un observador como tejido de la realidad es otra forma de decir que todo es fruto de tu mente y que la materia que construye la realidad no existe hasta que tu mente la crea y la forma “al vuelo”. Se esfuerzan y mucho desde todos los medios en convencernos de que no tenemos espíritu, no tenemos conciencia, no somos mas que una correa de transmisión, una hormiga mas que construye este nuestro hormiguero, y todos estos argumentos es lo que son, mentiras.

Esta es la celda que te mantiene preso, esta es tu cárcel mental, esto una vez lo aceptas, es como si aceptaras voluntariamente todo lo que te ocurre (jamas olvides el peso y la importancia de tu voluntad en todo esto). Solo viven libres en este mundo aquellos que saben que ese fuego robado a los dioses no es mas que un ascua y que la Mente, no es mas que el vehículo por el que se expresa y se comunica la conciencia que es realmente ese Todo que Hermes – Prometeo negaron al hombre, ellos nos dieron el fuego, el conocimiento, pero nos robaron la conciencia, la condición humana, nos dejaron un juguete y dejaron que nos quemáramos las manos con el.

Yo y muchos como yo, hemos jugado con este fuego, estos principios que maquillan la Ley Natural, que eluden deliberadamente el espíritu humano, que niegan la conciencia como el verdadero germen desde el cual el Todo se expresa y el Universo existe, negar la conciencia atraído por este fuego es negarse a uno mismo, es negar tu condición, es negar tu propio Ser. El Universo No es Mente, es Conciencia, la mente es solo un vehículo mas, como lo es tu cuerpo, son los medios para expresarse, para comunicarse, que utiliza tu conciencia. La Mente se puede controlar, se puede manipular, igual que se puede controlar tu cuerpo y manipular tu ADN, pero la conciencia no se puede manipular, ni controlar, ese fuego jamas sera robado y jamas sera apagado, por ningún mequetrefe iluminado.

Hasta que no entiendas esto, no comprenderás que fuiste engañado, con toda esa cantidad de teorías (mentiras) holografícas, La Matrix es otra Psi-Op para tenerte aborregado dentro de un redil mental, no hay mas, no somos un holograma y no vivimos en un holograma, debemos empezar a purgar todo esto y a deshacernos de una muy inteligente operación para controlar disidencias. Hay muchas de estas operaciones de infiltración deliberada de conocimiento fraudulento, para que llegue por los canales, por los divulgadores del Misterio o por las distintas webs copia/pega que existen.

Como todo, los principios no son malos, si estos te hacen moverte de una posición en la que vives constante-mente retroalimentado en un sistema de creencias en el que estas sumido en la dormidera de la religión, ideología, nacionalismo e identidad, una vez sales de aquí y sigues el fuego de Prometeo y su conocimiento, es momento de hacer un análisis y tener la capacidad para salir de este programa, de este error, el cual te ayudo a salir del fango, pero no te limpio el barro de ti. Debes no tener pudor de mostrarte, una vez te hayas limpiado de todo ello y sepas que los errores solo sirven si se aprende de ellos y no se repiten, esto tiene un gran valor. Este difícil y practico ejercicio sirve para continuar avanzando, es ineludible e inevitable, purgar para poder liberar el Ser que aun esta preso, por barrotes aun muy difíciles de ver.

Mientras creas que todo es fruto de Tu Mente, estarás preso, y cualquier Trampa estará ahí lista para atraparte, sea en esta u en la otras múltiples formas de vida que te esperan. Practica tu propio pensamiento, tu propio análisis, las conclusiones a las que llegas, los restos que dejas y lo que al final tomas. Pensamiento cartesiano, pensamiento platónico, pensamiento abstracto, pensamiento libre… formas tienes de analizar con tu mente, tu propia mente. Negarse a ver lo que otros han hecho contigo, es negarse a avanzar, tu familia, tus gobiernos, sus medios de comunicación, sus medios de educación, su ética, sus valores, sus, sus, sus… ¿y tuyo? que tienes realmente tuyo, piénsalo, llega a tu conciencia, porque eso es lo que eres y es lo que lo construye y crea todo, la conciencia, no la mente.

No creas en lo que otros dicen que forma parte de tú condición, el error no es humano, el error nace de un sistema no humano. No eres solo una Mente y no creas unicamente a través de ella, eres Conciencia y esta nunca comete errores, no nace con ese pecado, ni existe ni crea con pecado, el error, el pecado, es creer lo que no somos y negarnos a Ser lo que somos, Conciencia.

Publicado por Ruben Torres

Fuente: http://lacosechadealmas.blogspot.com.es/2016/01/todo-no-es-mente-es-conciencia.html


Relativ-ismo o Verdad.

Todos queremos encontrar la verdad, todos queremos saber de ella, tenerla para nosotros y vivir en la perpetua despreocupación que da tener la razón siempre. No dudar de nada, saberlo todo, conocer lo que fue, es y será. Este utópico grial que muchos creen poseer, otros aspiran encontrar y que todos en algún momento pretendemos hallar. Hoy esta inaccesible, gracias a nuestras propias trabas metales, la educación y la vida atada a unos dogmas de fe, en cualquier tipo de idea que condicione nuestro pensamiento hacia unos patrones, nos hace perder el enfoque y la perspectiva, para siquiera aproximarnos a rozar ese absoluto.

La verdad no admite matices, la verdad ES, con mayúsculas, sin aristas, ni relativas razones, opiniones o subjetividades, solo ES y no admite moldes ideológicos. Cuando algo es cierto, no es posible discutir, no es posible enfrentarse y no es posible crearse puntos de vista alternos. Parece de perogrullo, pero solo hay que entrar en la web, para darse cuenta que hoy la verdad es tan relativa como la mentira, todo es adjetivado, analizado y matizado hasta tal punto que es discutible hasta lo más obvio. Sea el tema que sea, siempre hay alguien más listo, con más argumentos y con más léxico que tú, para opinar incluso de tú vida como si te conociera mejor que tú mismo. El relativismo ha infectado tanto las mentes que ya no somos capaces de ver nada con absoluta nitidez, ahora todo es relativo, por lo tanto todo se discute, se debate y se opina. En un principio puede ser hasta democrático, pero llevado al extremo no hace más que perpetuar el absurdo, llegando a la sordidez más surrealista, alargando una eterna agonía en la que la razón de la sinrazón campa a sus anchas destrozando cualquier ápice de certeza.

El siglo XX nos mostró el relativismo como un gran descubrimiento científico, pero en realidad lo que nos enseñaron fue a crear distancia con el absoluto. La verdad dependía de varios factores sujetos a relativos puntos de enfoque, con lo que al final solo manejamos distintas formas fragmentadas de verdad, adjetivadas, analizadas y matizadas. Hemos preferido hipotecarnos el futuro abrazándonos a conjeturas irresolubles, teorías indemostrables e hipótesis inconclusas. La verdad es fractal y siempre ES verdad tenga la forma o el tamaño que tenga, no admite discusión, opinión o análisis que valga, es lo que conocemos como absoluto, veas desde el punto de vista que lo veas jamás variara un ápice su integridad. Si no entiendes este concepto, llena un vaso con agua y pregunta a tus seres cercanos, familia o amigos que opinen sobre lo que ven, todos opinaran de forma distinta, todos relativizaran sobre la cantidad, la pureza, la temperatura o lo que sea, pero nadie discutirá sobre su contenido, porque esa es la verdad. Todos podremos ver el vaso medio lleno o medio vacío, pero nunca habrá disparidad en admitir que el contenido es agua.

Esto es lo hemos perdido, nos fijamos solo en el continente y no en el contenido, lo que nos hace perdernos en relativismos y pasar por alto el absoluto, la verdad integra y sin matices. Nos distraemos en perpetuos tiras y aflojas, midiendo, analizando y sopesando cualquier cosa, obviando casi de forma deportivamente enfermiza, lo que nos une y solo vemos aquello que nos enfrenta, que por norma es tan relativo y subjetivo, que no debería hacernos perder un segundo, pero en cambio llevamos miles de años discutiendo pequeños detalles que potencian la diferencia y no la unión. Unión que hoy es tan relativa que nadie podría decir que somos de la misma especie, hasta ahí, llega la estupidez relativista, que como todos los conceptos paridos desde este sistema, el cual ideologiza y etiqueta hasta el absurdo, esos “ismos” que son los trapos a los que todos entramos a poco que nos los muestran. Batallas que no son nuestras batallas, pero a las cuáles vamos a muerte a la mínima que piden voluntarios.

La inactiva forma de ser, que nos muestra el programa del modo “ser normal”, indica que el relativismo nos empuja a dos amplias y profundas lagunas mentales, aquella en las que se naufraga en el integrismo de la razón, en la que lo relativo se transforma en verdad y lo arbitrario e inconcluso en dogma, y por otro lado, la que nos empuja a no comprometernos con la verdad alejándonos de ella con falsa modestia, tratando de no parecer un fanático, un irracional o un loco, para al final parecer un estúpido. Lagunas mentales llenas de pensamientos vacuos, relativo a lo propio y lo ajeno, relativo a la vida y la obra, los actos y la justicia, todo un océano de relativos presuntos, que hacen que naufraguemos sin remedio en la eterna divagación. Jamás concluimos nada, no nos cercioramos de nada, no tenemos ni una sola certeza, ni un solo recuerdo de algo que sea verdad y que no haya nadie que lo rebata, todo quedo etéreo, difuso y adimensional, lo relativo de lo relativo, pero ninguna verdad.

Esta es la burocracia de letra pequeña y clausula indescifrable, matices que propician que nada se concrete y todo redunde eternamente, un loop de apostillamientos, tesis y doctrinas que abogan por mantenernos relativamente aislados, presuntamente dispersos y razonablemente cuerdos. Lo relativamente normal en estos casos es estar encasillados, etiquetados y listos para ser consumidos, en un sistema donde en lo relativo, es en el estado mas próximo que estarás de la razón y la cordura, pero jamás trates de cruzar a la acera de los locos, porque eso sería acercarse peligrosamente a la verdad.

Relativismo o verdad, esa es la disyuntiva, la profunda y verdadera elección, tomar el acaramelado relativismo, dulce, cómodo, aceptable y creíble o buscar la espinosa y amarga verdad. Dicen que la verdad ofende, pero solo ofende al necio que prefirió vivir engañado, pensado que todo lo que ve, oye, toca o huele es lo único que es y será, por eso es tan difícil aceptar la verdad cuando te acercas a ella, por eso crea trauma, por eso asimilarla es una tarea titánica, porque vivir en la absoluta y completa mentira hace que todo sea relativamente sencillo y es mejor lo relativo a lo comprometido, lo último requiere responsabilidad y aceptar nuestra posición en el tablero de juego.

Mucho continente y poco contenido, esa es la moraleja que cualquiera puede  sacar de todo esto, no hay hilo conductor, ni contenido, solo muchos detalles de nada que carezca de verdadero interés general, de verdadera sustancia indiscutible e inapelable, nada es lo que tenemos, nada absolutamente, esa es hoy por hoy la única verdad indiscutible y absoluta. La mentira y lo relativo es lo único que tenemos, es lo único que es aceptado y es lo único que admitiremos como prueba argumental de cualquier duda que nos acucie.

No es que no encontremos la verdad, es que no nos atrevimos a buscarla.

Publicado por Ruben Torres

Fuente: http://lacosechadealmas.blogspot.com.es/2015/12/relativ-ismo-o-verdad.html


La Sombra y el rédito de la culpa.

La sombra ese recurso manido y obsoleto con el que aun muchos gurus del conocimiento y la metafísica continúan programando con guante de seda en nuestras mentes. Sombra que arrastramos y proyectamos en nuestra realidad, sombra que se materializa y se palpa en nuestro entorno miserable y desnaturalizado. Sombras al servicio de un sistema que trata de convencernos que la culpa de todo la tienes tú, y solo tú. Evidentemente todo esto es muy útil, gracias a la culpa este sistema se mantiene y existe, y es gracias a este vehículo oscuro que portas como equipaje, que este sistema vive y se eterniza a tu costa.

Puedes culpar al poder, al dinero, a la guerra, al hambre, al egoísmo o la desigualdad, puedes culpar al sufrimiento, a la enfermedad, a la confusión. Puedes culpar a otro, puedes imaginar incluso culpables, pero al final de todo, siempre sera culpa tuya, porque como co-creador eres tú quien obtusamente te empeñas en crear una birria de realidad y es por culpa de tu lado oscuro que al ser negado, subyace inconsciente operando desde esa sombra que tal hábilmente te han hecho creer que tienes.

Es tu oscuro pasajero el que sin que tú lo sepas desea que todo el mal que existe y te hace sufrir, exista. Ese mal que te hace sufrir, enfermar y al final te mata, no es mas que tu mismo con una especie de lupus metafísico, que te boicotea y te hace tropezar constantemente en el error, en la ira y en el ego mas ignorante y agresivo. ¿Esto es así o crees que es así? Cuanto tiempo llevas responsabilizándote de algo que no es tu culpa, cuantas veces trataste de identificarte con una sombra que no proyectas, ¿por qué crees que no solucionas nada? Sencillo porque ni es tu sombra, ni proyectas nada negativo, al final todo esto es un cuento absurdo que si te lo cuentan bien y te lo repiten hasta la nausea, al final te crees.

Es lo que ocurre con todo lo razonado, con todo lo bien expuesto y bien matizado, que por mucho que al principio pueda parecer una memez, al final te convencen y compras, pero eso no quiere decir que eso sea verdad, solo es una buena operación de marketing y como todo lo bien publicitado, al final vende y se vende de maravilla. Solo tienes que molestarte en ver como todos aquellos que desde las plataformas que a su disposición les pone este sistema, predican sobre la culpa, la sombra o el ego, viven mejor que bien, viven mejor que tu y que yo, y cuanto mas tiempo llevan predicando la culpa, mas oro lucen (y acumulan).

Seguramente tu eres uno de muchos que malvive y mal trabaja, por una miseria, pero cómo tienes conciencia tratas de sacar de lo mas profundo de ti, a esa sombra culpable que proyecta en tu entorno toda una serie de complejas estructuras sociales llenas de situaciones toxicas y gente mas toxica aun, que crees que son tu reflejo, que por resonancia los atraes, que son proyecciones de tu inconsciente o nosecuantos argumentos absurdos mas, que puedan llegar a venderte desde esas voces autorizadas para el predicamento del conocimiento y la verdad. La única verdad que conoce esta gente es la que esta impresa en papel moneda de curso legal, y el único conocimiento sagrado que custodian es el numero PIN de su Visa.

No necesitas estar en primera fila para percatarte del mercadeo que hay detrás del recurso de la sombra, la culpa y el ego, porque en cuanto te quitas esa estúpida culpa de encima, te das cuenta que estos predicadores conscientes y sabedores del conocimiento hermético, no son mas que un tonto a las tres, eso si, forrados hasta las cachas. Da igual que busques en una iglesia, en un local o en una web, da igual cuantas conferencias escuches, cuantos cursos recibas, cuantas técnicas aprendas, cuantos diplomas acumules, la esencia de todo, es que tú tienes la culpa y punto.

¿Pero porque tanta insistencia y porque da tanto rédito este argumento? Bueno no es muy complicado de responder a estas cuestiones, si te dijeran quien o que tiene la culpa y lo señalaran, tratarías de arreglarlo de algún modo, sea por las buenas o por las malas, pero es evidente que esto tiene un finito y no genera beneficio, el sistema caería y la paz y la libertad comenzaría a llegar a tu vida. En cambio, si te dicen que la culpa la tienes tu, estarás dando vueltas  y vueltas sin lograr cambiar el mundo, iras a terapia, a gurus, harás retiros espirituales, cursos, o como mínimo, malvivirás con tu trauma y lavaras tu mala conciencia con una ONG o en el diezmo de la iglesia.

Solo tienes que encender la tele y ver como constantemente te están diciendo que tú tienes la culpa de todo, al fin y al cabo tú votas y tú eliges con ello al memo que te representa, y la caga en cada decisión que toma, por lo tanto, como votaste, tú eres el responsable de que decida ir a la guerra o decida excluir a los pobres, recortar presupuestos, te cosa a impuestos o diluya toda la corrupción que se crea tras él. Tú lo elegiste directa o indirectamente, fuiste a votar y decidiste participar en el juego, eres culpable de elegir lo peor para ti y los tuyos, por lo tanto no te quejes y asume tu sombra.

También te muestran a esos eternos niños, con hambre eterna e insaciable, de los cuales eres responsable de todas sus carencias, esos niños pasan hambre porque TÚ vives muy bien, pero curiosamente no necesitan comida, tampoco necesitan un comercio justo o que vivan de sus propios recursos, no necesitan que sus gobiernos dejen de robarles o que se les permita tener semillas y acuíferos, no, lo que necesitan imperiosamente son vacunas y tú se las tienes que pagar que para eso tienes la culpa y vives como dios a su costa. Pero claro, vives de pena y apenas llegas a lo poco que el sistema te ofrece, ahí es donde entra la comparación, tú comes, ellos no. En realidad la diferencia es mínima, ambos sobrevivís en el lado del sistema que os ha tocado, pero la culpa no es tuya, la culpa es de quien sirve a este sistema, de aquellos que te hacen creer que tú tienes la culpa, mientras nadan en la abundancia.

Es curioso como “El Secreto” ha potenciado aun mas esa culpa, si eres pobre es por que tienes mentalidad de pobre, vives en la escasez porque proyectas escasez en todo lo que realizas, no llega a ti la abundancia porque la evitas con tu actitud negativa y mediocre, luego te sueltan que los ricos son ricos porque tienen una mentalidad emprendedora donde no entra la escasez, ni la pobreza dentro de sus margenes, lo que no te cuentan jamas es que si un rico quiebra y lo pierde todo, se recupera porque pertenece a un linaje, tiene un apellido y unos contactos que le hacen auparse de nuevo al estatus, al que por cama y cuna le pertenecen, así que no compres milongas.

Si aun crees que todo esto no es mas que demagogia y que naciste con un negro equipaje en tu interior, denso, oscuro, perverso y mal intencionado, si de verdad crees que en tu interior vive un oscuro pasajero, que tienes en ti a tu peor enemigo, al final creerás que enseñaste a montar y ensillaste los caballos de los cuatro jinetes del apocalipsis. Recuerda que la culpa no tienes limites y una vez la aceptas, esa sombra se adueñara de ti y devorara tu alma, acabaras celebrando el holocausto humano y creerás que fuiste tu quien toco la tocata y fuga del final de los tiempos.

Ninguno de nosotros tenemos sombra, vinimos incautos e inocentes, quizás engañados, quizás por voluntad, pero no traimos aquí penuria y sufrimiento, sino todo lo contrario. Solo somos responsables de aquello que hacemos en conciencia, mientras esa conciencia este manipulada e intervenida, no se nos puede reclamar ninguna causa o efecto, ya que por lo general solo se nos permite elegir entre susto o muerte, solo tienes sombra si albergas una mala intención, si la psicopatía es tu autentico “leitmotiv” entonces quizás lo que no tengas sea luz y solo seas pura y absoluta negrura.

Que vivas en una dualidad no quiere decir que tú seas dual en origen, ninguno de nosotros es dual (con nosotros me refiero a gente con conciencia), solo aprendemos la dualidad a base de hostias y al final nos acostumbramos tanto a ella que acabamos por ejercerla con mas pena que gloria, si realmente fueras dual y albergaras en tu interior una sombra, no vivirías como vives, en la total y absoluta esclavitud.

Si te preocupa la guerra, el hambre, sufrimiento ajeno, la pobreza, el clima o el planeta, es que en ti hay humanidad, hay luz, hay conciencia, pero si todo esto te da igual y solo importas tu y tus circunstancias, entonces no es que cargues con una sombra, es que eres solo una sombra.

Busca en ti y haber si encuentras sobra o luz, pero veo difícil que puedas albergar ambas y no acabar paranoico. Este sistema trata de hacernos bipolares, trata de controlar nuestra mente, y nuestra alma. No caigas en mas trampas, no creas, no aceptes, no seas uno mas.

Publicado por Ruben Torres

Fuente: http://lacosechadealmas.blogspot.com.es/2015/12/la-sombra-y-el-redito-de-la-culpa.html


Desmontando al Egregor.

Dentro de las corrientes de información alternativas, es común encontrarse con términos y etiquetas que son extraídos “en teoría” de textos antiguos. Estos términos acuñados y adaptados al día de hoy, carecen de mucho sentido ya que las circunstancias y el modo de vida, ni se asemejan, por lo tanto adaptar ciertas creencias gnósticas, herméticas, esotéricas, ocultistas o de cualquier otro origen a nuestro día, puede hacernos divagar más de lo que deseáramos y puede que adoptemos formas de información inadecuadas, que finalmente se acaban trasformando en dogmas de fe, que son muy difíciles tirar abajo, algo parecido a lo que está ocurriendo con el termino Egregor.

Un Egregor es un ente creado por un colectivo de seres, los cuales forman a través de conceptos comunes una entidad que toma forma en el éter (o astral) y reclama desde allí su lugar en el mundo y su derecho a vivir, es una entidad inteligente creada por seres inteligentes y creadores, desde los cuales emanan las frecuencias y la energía no solo para crear, sino también para mantener con vida este Egregor, esto es a grandes rasgos y en teoría, lo que se supone que es un Egregor. Adelantar antes de que pierdas más tiempo leyendo esto, que  los egregores NO EXISTEN, pero parece que como somos seres creativos, creadores y constructores, también parece que somos inconscientes de nuestra creación y creamos parásitos allá en el éter, dispuestos a luchar por su supervivencia a costa de nuestra propia destrucción.

A poco que tienes un poco de interés y tratas de encontrarle un mínimo de sentido a todos estos conceptos que de repente inunda la red a través de unos predicadores del despertar a los cuales les importa un carajo tu conciencia y solo propagan ideas y conceptos que benefician al sistema y a los entes que lo sustentan. Estos conceptos que viajan a nuestro presente desde los más arcaicos y apolillados textos, y se hace una malísima adopción de los términos y se aceptan como verdad absoluta, caemos en el error de dar por sentado algo que ni es, ni será. Parece que el hecho de que el humano terrestre sea un ser con grandes capacidades en potencia, sirve para ese todo  vale, que propicia que se sirva en bandeja muchas falsas creencias.

Pero voy a ceñirme a lo que en general se ha aceptado como Egregor y voy a tratar de aplicarlo al día a día. Como un Egregor es una entidad viva creada por nosotros y nuestra inconsciencia creadora, una especie de defecto de fabricación creado en segundo plano viviendo en la nada, pero aun así, interactuando en el ahora de nuestra realidad. Bien, pues esta entidad que vive y esta íntimamente asociada con conceptos que por lo general unen a un colectivo de personas lo bastante amplio como para dar forma y vida a una entidad lo suficientemente poderosa como para crearnos el hábito de repetir ciertos rituales o costumbres, para mantener su supervivencia a través del drenaje energético que esa entidad sustrae de ese colectivo en ese instante.

Esto implica que la mente de aquel que acepta este vacuo concepto, acepta implícitamente una letra pequeña, de la que nadie le advierte y que posteriormente expondré. Si nos ceñimos exclusivamente a los conceptos a los cuales va asociado la creación inconsciente de un Egregor, nos daremos cuenta que prácticamente el éter esta superpoblado de estos entes y si todos ellos viven a costa de nuestra energía, creo que no me equivoco si digo que de ser cierto todo esto, no tendríamos energía ni para levantarnos de la cama.

Los conceptos por los cuales un Egregor es creado por un colectivo de personas son tan floridos como variopintos, expondré algunos para que podamos hacernos una idea. Creamos en teoría egregores desde el inconsciente en campos como el deporte, el arte o la música, tan dispares como los egregores familiares o ligados a nuestras relaciones amorosas, los asociados a un gremio u oficio, los egregores de clase social, los egregores de la Fe, o los egregores asociados a las ideologías. En realidad podríamos asociar un egregor a cada sustantivo que se nos ocurriera, ya que dentro de cada género hay subgeneros, por ejemplo dentro del deporte estaría el Egregor del fútbol, el del basket, el del ciclismo, el del runing o el de la petanca (este tiene devorada a toda la tercera edad).

Si tomamos como ejemplo a una persona normal y corriente, podemos enumerar la cantidad de egregores que crea o participa en su creación, y alimenta a lo largo de su vida podemos comprobar que esto toma unos carices ciertamente surrealistas y alejados de cualquier ley física existente en este universo.

Pongamos que Juan García, trabaja, está casado, tiene hijos y facturas que pagar, algo común con lo que cualquiera se puede identificar. Este personaje cada día crea y soporta a los siguientes egregores. El egregor del matrimonio, el egregor del sexo, el egregor del alcohol o el tabaco, el egregor del deporte y a su vez el del fútbol o el automovilismo (ej.), el egregor asociado a su oficio, el egregor del sindicato, el egregor ideológico y de clase, el egregor político, el egregor filosófico, el egregor perteneciente a su religión, el egregor del hobby que practique, el egregor del día de salir con los amigos, el egregor de las vacaciones, el egregor del odio a su suegra, el egregor del chisme y el cotilleo, el egregor del coche, el egregor de su hipoteca, el egregor de su placer por la comida, música, cine o teatro, el egregor del restaurante, el egregor de la TV, de los videojuegos, el egregor del smartphone, sumado a otros como el egregor de la guerra, el hambre en el 3er mundo, el cambio climático, el SIDA o la gripe. Todo esto llevando una vida corriente, sin implicar infidelidades, vicios, fobias, filias y demás.

No me quiero extender mucho más, pero si os fijáis todo esto carece de toda lógica, y supone que cada ser vivo está alimentando con su energía a como mínimo 100 egregores distintos (y me quedo corto), esto implica que cada persona tiene anclada desde el éter a un enjambre de parásitos co-creados por él mismo que lo devoran y lo consumen. Finalmente creo y creo no equivocarme, cuando se adoptó este concepto “Egregor” se tomaron referencias de las cuales se extraía un conocimiento que si bien, si es real, en el que entidades extraen sus sustratos vitales a través de extraernos energía a determinadas frecuencias emocionales, pero esto qué existe y es real, se ha pervertido deliberadamente para sembrar la responsabilidad de la generación del mal a nuestra costa, o sea, nosotros como creadores somos los responsables del mal que creamos y somos los culpables de darle vida y alimentarlo con nuestras bajas y vacías pasiones.

Por lo tanto el Egregor, el concepto, se ha adoptado y se ha expandido como un elemento para generar culpa, si aceptas que tú eres el que creas esta realidad, debes aceptar que eres el responsable de lo que cohabita dentro de ella, por lo tanto siempre vas a ser culpable de todo lo que te sucede y de lo que le sucede a los demás. Esto es una estrategia bien urdida por aquellos que viven a costa de la ignorancia de aquellos incautos que no logran ver lo sutil y sibilino que es esta aceptación de la culpa que no les pertenece.

Como siempre esto se filtra a un medio como Internet y acaba calando en el inconsciente con el cual aquellos que de verdad operan en la sombra de nuestros limitados sentidos y se alimentan de nosotros, tienen en sus acólitos el altavoz perfecto para generar y potenciar esa creencia, para finalmente aceptar inconscientemente que somos culpables de todo el mal que asola el mundo, que somos responsables de ello y aceptamos la culpabilidad con total y absoluta deportividad.

La realidad es bien distinta, por un lado allí donde un colectivo se concentra se genera una emanación energética de tipo emocional, esta emanación puede llegarse a condensar y crearse un remanente que quede ahí, formando una frecuencia determinada, que si no hay ninguna entidad que aproveche o consuma esa energía, esta queda atrapada y puede incluso ir creciendo a medida que se genera más y si finalmente ni se consume, ni se transforma, formando un clima denso, en una zona o espacio concreto. Este remanente puede llegar a sentirse y puede llegar a contagiarnos, logrando que nuestra frecuencia se aclimate a ese remanente. Esto evidentemente no sucede en cada estadio o lugar donde se congreguen cientos o miles de personas, para que las emanaciones queden encapsuladas, requiere que no haya nadie que consuma o utilice esa energía y eso es muy, muy poco habitual, de ahí, a que esto cobre vida y sea inteligente, tanto como para ordeñarnos desde el astral, va un trecho importante.

Existen lugares en los que la energía queda atrapada y solo se tiene acceso a ella en determinados momentos, e incluso se cree el efecto de repetición de hecho que genero esa energía, pero jamás será inteligente ni merodeara buscando o generando la situación propicia para alimentarse de nosotros. Por lo tanto lo correcto sería aparcar el concepto Egregor tal y como se usa actualmente para generar culpa y olvidarnos de él, para siempre. Sobra decir que aquellos que defienden este concepto como real, no tienen ni la más mínima prueba de que nada parecido a un Egregor exista y tenga alguna experiencia sobre ello.

No hay documentación, ni relatos que lo apoyen, no hay experiencias con egregores, nadie ha visto uno jamás y nadie ha reportado ni siquiera bajo hipnosis una historia en el que un egregor haya interactuado con el inconsciente de nadie. Como decía, el que este concepto se propague solo interesa a aquellos que necesitan imperiosamente que aceptemos la culpa para crear seguidores, acólitos o vasallos a la orden de unas doctrinas o creencias basadas en el miedo y la culpa como medida de control sobre los conscientes.

Invito a que rechacéis a aquellos que os quieren vender este u otros conceptos como este para haceros sentiros culpables de algo que solo es responsabilidad de otros, ni el odio, ni la guerra, ni el hambre, ni la injusticia, son creaciones nuestras, esas son imposiciones de un sistema gobernado por seres viles, entes sin conciencia, ni luz.

Nosotros no ensuciamos las aguas en las que nos sumergimos, llegamos aquí completamente inocentes y partimos de aquí de igual modo, puesto que no somos libres ni tenemos la oportunidad de ejercer nuestra libertad, no podemos generar libremente frecuencias que no son naturales o afines a nuestra propia esencia.

No aceptes la culpa que no te pertenece, no aceptes conceptos que la incoan y no aceptes aquellos que tratan de hacerte sentir culpable, no lo eres, jamás lo fuiste…

Fuente: http://lacosechadealmas.blogspot.com.es/2015/11/desmontando-al-egregor.html