Lo importante es lo que no se ve

Nuevo Orden Mundial

Un Gobierno Secreto

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En el siguiente vídeo,  hablamos con Vicente Fuentes sobre un peculiar documento escrito en Mayo de 1989 por el Sr. M.W. Cooper titulado “un gobierno secreto”; han pasado 24 años desde entonces y poco a poco vemos que el documento se va haciendo realidad en ciertos aspectos.

En dicho documento, el Sr. Cooper, perteneciente a inteligencia naval con calificación Q Top Secret (Igual que Bob Lazar) revela un increíble complejo secreto para mantener la cuestión OVNI y el tema Extraterrestre al mas alto nivel de secretismo.

Las revelaciones del Sr. Cooper son mucho mas sorprendentes que las de Snowden y se anticiparon 24 años, lamentablemente un muro de silencio cayeron sobre ellas, no obstante el propio Bill Clinton califico a Cooper como el interlocutor mas peligroso de los EE.UU.

Sin más, os dejamos con el análisis de este increíble documento que hemos efectuado para vosotros.

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Fuente: http://www.mundodesconocido.es/un-gobierno-secreto.html

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La geopolítica del miedo: Todo sea por “la seguridad nacional” y enemigos por todas partes

El miedo se produce por un sentimiento de inquietud causado por un peligro real o imaginario, y acaba consolidándose como una sensación de inseguridad que, desde lo individual, se vuelve colectiva. Así, el miedo de una sociedad es el estado de inseguridad.

La geopolítica del miedo

Y, ¿quién protege a la sociedad? Los gobernantes. De ellos depende la seguridad de las personas, siempre y cuando haya algún temor que las inquiete o preocupe. Con ausencia de miedo, el individuo no necesita ser protegido por nadie. Y eso no conviene a los gobernantes.

A través de la historia, todas las instituciones que han tenido el poder han utilizado el miedo para conseguir sus objetivos: las instituciones religiosas con el pecado (el premio y el castigo), las instituciones políticas con el delito (lo correcto y lo incorrecto), las instituciones educativas con el saber (lo apropiado y lo inapropiado), las instituciones económicas con el trabajo (lo productivo y lo improductivo), y así varios ejemplos. Una vez el sistema se acepta como correcto, el individuo tiene miedo a ser improductivo, a hacer algo inapropiado, a ser castigado, etc.

Con la creación de las leyes, que determinan el bien y el mal, aparecen los enemigos. Enemigo es todo aquel opositor que se cuestione el sistema establecido, y puede estar dentro del sistema o fuera. Para el enemigo interno existen las leyes, para el enemigo externo, la guerra.

El concepto de enemigo justifica la existencia de los defensores del sistema. Existiendo un enemigo (aunque sea potencial), tiene que existir un ejército. Según la lógica del sistema y de la política del miedo, el enemigo interno quiere derrotar a los poderes acabando con el sistema, mientras que el enemigo exterior tiene como objetivo invadir.

En el escenario mundial actual, hemos asistido al nacimiento de un “enemigo global”, el terrorismo, que actúa violentamente reivindicando sus causas particulares. La imposibilidad de previsión o control sobre este enemigo (que no tiene nacionalidad), inquieta a la sociedad, no ya de un país concreto, sino de todo el mundo.

Todo empieza con un derrumbe

Aunque la famosa caída del muro de Berlín es posiblemente el derrumbe más famoso de la Historia, y fue un hecho decisivo para el desarrollo del orden mundial político, económico, cultural, militar y social que vivimos hoy en día, no es este derrumbe el que inicia la dinámica de la desconocida geopolítica del miedo. Este concepto, novedoso para muchos, refleja muy bien cómo funciona el mundo actualmente.

La caída del Muro de Berlín sirvió para consolidar a Occidente como referente del modelo político y económico perfecto. A partir de este momento histórico (la desaparición del bloque comunista o, al menos, de su fuerza geopolítica), la primera potencia mundial, Estados Unidos, y sus seguidores (los países occidentales), no tenían un enemigo poderoso que les hiciera frente política, económica o militarmente. Así pues, se afirmó la supremacía occidental, encabezada por Estados Unidos.

La consolidación del modelo occidental significa “el fin de la Historia”, según el politólogo Francis Fukuyama, quien asegura que con este proceso hemos asistido a “el punto final de la evolución ideológica de la humanidad y la universalización de la democracia liberal occidental como la forma final del gobierno humano”. Una reflexión que merece ser leída dos veces.

La geopolítica del miedo, que nace precisamente en el corazón de Occidente, está más relacionada sin embargo con otro derrumbe mucho más reciente que el del Muro del Berlín: el ataque a las Torres Gemelas, el 11 de Septiembre de 2001.

Este acontecimiento fue retransmitido por todo el mundo, y los medios de comunicación lo publicaron como si el terrorismo fuera una amenaza que se había extendido globalmente. Las torres en llamas y los impactos de los aviones se pudieron ver repetidos durante semanas, clavándose en los ojos de las personas, que jamás olvidarían aquel momento. Inmediatamente después de los ataques, el Gobierno estadounidense, que asumió que la seguridad nacional estaba seriamente amenazada, comenzó una guerra contra el terrorismo a escala internacional.

Según algunos autores, el 11 de Septiembre tuvo un efecto positivo, ya que permitió dimensionar los peligros globales, como el terrorismo internacional, propiciando una mayor cooperación entre los países (Beck, U. 2002). Para otros, el papel de “policía global” que había adoptado Estados Unidos y las medidas de seguridad que ponía en marcha, como la Guerra de Irak (2003-2011), suponían acciones e intervenciones ilegítimas a favor de la seguridad nacional (Todorov, T. 2008).

El 9/11 ha sido posiblemente el día más importante del S.XXI. Sirvió para determinar el orden mundial actual, que se ha perpetrado mediante una inteligente estrategia politico-militar por parte de Estados Unidos y sus aliados. A partir de ese momento, portar la bandera en defensa de la seguridad y la paz justifica cualquier acción, aunque sea bélica. Conceptos como “seguridad nacional”, “guerra de prevención”, “doctrina del shock” o “terrorismo internacional” sustentan la teoría de la geopolítica del miedo.

Todo sea por “la seguridad nacional”

Es uno de los mantras del Gobierno de Estados Unidos. La seguridad nacional está presente en todos los discursos oficiales y se ha instalado en las cabezas de los ciudadanos, que están convencidos de que hay un enemigo que pretende atacarles.

Si en el S.XX el enemigo de la seguridad nacional estadounidense eran “los comunistas”, en este S.XXI el principal enemigo es el mundo islámico. A partir de este momento, cualquier acción contra “el enemigo” está justificada porque “está en peligro la seguridad nacional”.

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De esta manera, la invasión de Afganistán queda justificada por los ataques a las Torres Gemelas, o la invasión de Irak por el potencial peligro que supone el régimen iraquí para la seguridad nacional de Estados Unidos.

La defensa de la seguridad nacional acaba legitimando la toma del poder por parte de las fuerzas armadas y la violación sistemática de los derechos humanos. Las guerras que buscan la seguridad y la paz

Mediante la expansión del miedo, impulsada por la necesidad de tener siempre un enemigos, se ha conseguido que gran parte de la población occidentalesté excesivamente atemorizada por la amenaza terrorista. Así, ha crecido un odio hacia ciertos grupos étnicos y determinados países que difícilmente va a poder ser superado.

A través de mentiras y constantes ataques mediáticos, la sociedad occidental ha interiorizado el mensaje que, desde el poder, se quería transmitir: Venezuela es mala. Irán es malo. Los musulmanes son sospechosos. Hay que aumentar el gasto militar. Hay que estar preparados. Lo más importante es la seguridad nacional. Estamos en peligro. Cuba es mala. Corea del Norte nos quiere aniquilar. Hay que intervenir en Afganistán. Hay que intervenir en Libia. Hay que intervenir en Siria. Hay que tener más armamento que el enemigo. Debemos combatir el Eje del Mal… etc.

Como dijo Joseph Goebbels: “Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”. Y así funciona la política del miedo, que, además, consigue su objetivo al promover el odio en su país y también en el país enemigo

El odio es la chispa que enciende los conflictos bélicos. ¿A quién puede interesar que exista odio en el mundo? ¿Quién sale ganando cuando hay una guerra? Más adelante lo analizamos.

Mediante las artes de la política del miedo no sólo se consigue convencer a la población de que es necesario entrar en guerra con tal país o invadir cierto territorio. Con el miedo, los gobernantes alcanzan también sus objetivos políticos y económicos. Si un gobierno quiere que la población apoye una decisión política, lo mejor es hacer creer a las personas que esa decisión es la correcta. Y, ¿cómo se consigue eso? Difundiendo la idea de que no tomar esa decisión es incorrecto, inapropiado, catastrófico, inquietante, terrorífico.

La política del miedo en España

En España, un claro ejemplo de cómo funciona la política del miedo fue el ya célebre Referéndum sobre la OTAN, realizado en Marzo de 1986, en el que se preguntaba a la sociedad española sobre la permanencia de España en la OTAN, a la que pertenecía desde Mayo de 1982.

En este acontecimiento se pudo asistir a dos prácticas muy utilizadas en la política: el cambio de discurso y la manipulación de la opinión pública a través del miedo. El cambio de discurso se pudo observar de manera muy evidente. Antes de entrar en el Gobierno, el PSOE se había manifestado en contra de la permanencia en la OTAN, usando el eslogan “OTAN, de entrada no”. En cuanto estuvo en el poder, esa posición cambió.

OTANO

INTERESANTE: Boletín Oficial del Estado de España – Real Decreto 214/1986, de 6 de febrero, por el que se somete a referéndum de la Nación la decisión política del Gobierno en relación con la Alianza Atlántica

Además, la redacción de la pregunta fue considerada tendenciosa, pues encaminaba a los ciudadanos hacia el SÍ a la hora de votar, tal y como apoyaba el Gobierno. El papel que se entregó a todos los ciudadanos españoles mayores de 18 años contenía el siguiente texto:

El Gobierno considera conveniente, para los intereses nacionales, que España permanezca en la Alianza Atlántica, y acuerda que dicha permanencia se establezca en los siguientes términos:

  • 1.º La participación de España en la Alianza Atlántica no incluirá su incorporación a la estructura militar integrada.
  • 2.º Se mantendrá la prohibición de instalar, almacenar o introducir armas nucleares en territorio español.
  • 3.º Se procederá a la reducción progresiva de la presencia militar de los Estados Unidos en España.

¿Considera conveniente para España permanecer en la Alianza Atlántica en los términos acordados por el Gobierno de la Nación?

La principal crítica al referéndum, además de la polémica redacción de la pregunta, fue la intensa injerencia del presidente del Gobierno español, Felipe González, quien el día anterior a la votación apareció en la televisión, en prime time, advirtiendo de las consecuencias negativas de votar en contra de la OTAN. El presidente que poco tiempo atrás había defendido el NO, ahora se presentaba en la televisión, hablando ante todo el país, con un discurso diametralmente contrario: era necesario apoyar el SÍ.

Un claro ejemplo de la política del miedo. ¿Cómo convencer a la sociedad de que lo conveniente es es hacer algo? Transmitiendo la idea de que no hacerlo traerá inseguridad, inquietud y resultados negativos para el país. Así se convence a la gente, que no quiere sufrir este tipo de consecuencias.

En realidad el ingreso en la OTAN era la entrada definitiva en uno de los dos bloques en los que estaba dividido el mundo en aquel momento. España, después de décadas encerrada en un sistema dictatorial y autárquico, era recibida con los brazos abiertos por el bloque occidental, que representaba la libertad económica, la democracia y el progreso.

El miedo que se transmitió a la sociedad fue el miedo a no pertenecer a ningún bando, miedo a estar en tierra de nadie, miedo a estar solo, miedo a no poder desarrollarse como país (este último es un miedo comprensible, pero, ¿a caso no existe el desarrollo fuera del ámbito occidental?). En definitiva, aunque fuera una organización militar (y, en principio, a nadie le gusta la guerra), lo conveniente era seguir en la OTAN, para así formar parte del selecto club de Occidente.

Junto con España, otros muchos países forman la Organización del Tratado del Atlántico Norte, que, en la actualidad, vela por la paz y la seguridad mundial de la mano del Ejército de Estados Unidos. La OTAN es una de las principales organizaciones que ponen en práctica la geopolítica del miedo.

Enemigos por todas partes

Desde el mes de Octubre del año 2001 hasta nuestros días, Estados Unidos encabeza una operación internacional en busca de los enemigos de su seguridad nacional, que ahora ha pasado a ser la seguridad global. Los enemigos de Estados Unidos son los enemigos del mundo, y así se ratifica en los organismos internacionales, como la ONU, donde la voluntad de Occidente (que es la voluntad de Estados Unidos), se hace cumplir en el ámbito de la seguridad.

El Consejo de Seguridad de la ONU parece tener la verdad absoluta en lo referente a lo militar y a la guerra, y se erige como mediador de todos los conflictos. Como dice Eduardo Galeano “parece que, hoy por hoy, las guerras están bien cuando las Naciones Unidas las aprueban, y están mal cuando no las aprueban.”

Una de las claves de la geopolítica del miedo es que, en sus primeros años de planteamiento, el enemigo era invisible. No era un ejército en concreto ni un país determinado. Según Juan Manuel Fernández Chico, “la envergadura del enemigo recaía en un sujeto invisible y marginado que intentaba propagar el terror a través de pequeñas escaramuzas y ataques suicidas. Esta figura permitió asociar la seguridad nacional a paisaje, zonas y grupos sociales y étnicos, en parte por la necesidad de encontrar una forma palpable al villano sin figura. El nuevo enemigo global, que había golpeado lo más profundo de Estados Unidos, no era una nación o un Estado, y podía esconderse en cualquier lugar, haciendo vulnerable todo espacio público como aeropuertos, estaciones de metro o plazas comerciales.” (Fuente: Revista Razón y Palabra).

En la actualidad, en cambio, el enemigo ya no es invisible. Está detectado y señalado por el dedo acusador de Estados Unidos. En el S.XX era obvio quién era el enemigo del mundo. Ronald Reagan lo dejó muy claro cuando pronunció su famosa frase “the empire of evil” (el imperio del mal), refiriéndose a la Unión Soviética. Con esa calificación, Estados Unidos quería hacer saber al mundo entero qué bando era el bueno y cuál el malo. Además de esa famosa frase, en el mismo discurso Reagan afirmó que los Estados Unidos no sólo debían igualar, sino exceder las capacidades militares estratégicas y globales de los soviéticos. Toda una declaración de intenciones en busca de la paz.

En este S.XXI, con la Unión Soviética desaparecida, los mensajes oficiales siguen portando el mensaje de la política del miedo. En su discurso de Estado de la Unión de 2002, el entonces presidente George W. Bush utilizó la expresión “axis of evil” (el eje del mal) para describir a los países que supuestamente apoyan el terrorismo. Las naciones mencionadas por Bush en su discurso fueron Irak, Irán y Corea del Norte, a los cuales se les sumaron posteriormente Libia, Siria, Cuba, Bielorrusia, Myanmar y Zimbabwe.

INTERESANTE: Países patrocinadores del terrorismo internacional según Estados Unidos

Una vez realizada la identificación de los países enemigos, Estados Unidos y el resto de países occidentales emprenden contra ellos una política de aislamiento internacional acompañada por un constante ataque mediático para perjudicar su reputación y difundir una mala imagen de ellos. Los países considerados ‘enemigos’ por Estados Unidos nunca recibirán un buen trato en los medios de comunicación occidentales. Esa es una de las características de la política del miedo: la sociedad siempre ha de sentir que tiene enemigos acechándola.

Además de ataques mediáticos y aislamiento internacional, Estados Unidos impone una serie de sanciones a los países que considera terroristas. Por ejemplo: vigilancia de las exportaciones, restricciones en la ayuda económica, bloqueo de créditos en el Banco Mundial, prohibición a ciudadanos estadounidenses a establecer relaciones financieras con alguno de estos países… etc.

Aunque los tachados como ‘enemigos’ niegan su relación con el terrorismo, Estados Unidos ya ha decidido que es hora de actuar. Antes de darles tiempo a defenderse con argumentos, el ejército estadounidense invadió Irak, un país que, según los servicios de inteligencia americanos, tenía poderosas armas de destrucción masiva. La Guerra de Irak (2003-2011) terminó con el derrocamiento del gobierno local y la victoria occidental, pero no se encontró el armamento que se buscaba.

NOTICIA: Bush admite que su mayor error fue cree que había armas de destrucción masiva en Irak(elpais.com)

La Guerra de Irak está enmarcada dentro de una operación militar a gran escala es conocida como War on Terror (guerra contra el terror). Es una guerra contra el terrorismo internacional que, desde el año 2001, a llevado a tropas occidentales a ocupar distintos países del mundo: Somalia, Yemen, Pakistán, Irak o Afganistán.

Guerras en busca de la paz

Aunque suene irónico y hasta contradictorio, las guerras que emprende Occidente siempre buscan la paz y la seguridad. Siguiendo esta teoría, guerra equivale a paz. Lo que no dicen es dónde se instalará la paz gracias a la guerra. Una guerra en defensa de la seguridad nacional, por definición, busca la paz en la nación del que ataca, no en el país atacado. Así pues, la guerra contra el terrorismo no busca la paz en el Medio Oriente, sino en los países occidentales.

Para asegurar la paz, muchas veces es necesario adelantarse al mal. Para ello los ejércitos occidentales han desarrollado las conocidas como ”guerras de prevención”. Este tipo de ataques son los que mejor evidencian la política del miedo. Sin necesidad de probar nada, con una simple sospecha ante una posible amenaza, Occidente se justifica para atacar con el discurso de: “atacamos porque este enemigo representa una amenaza para nuestra seguridad nacional”.

Una de las más famosas “guerras de prevención” es la Operación Ópera, que llevó a Israel a matar a diez iraquíes y a un francés en un rápido movimiento militar contra una instalación nuclear al sur de Bagdad que había sido puesta en marcha por Irak con ayuda de Francia, ratificando ambos países que era con fines pacíficos. Israel no lo creyó así y vio una potencial amenaza de su seguridad nacional. Así pues, una escuadra de la Fuerza Aérea Israelí voló rápidamente hacia Irak, entró en su espacio aéreo, bombardeó la instalación y volvió a casa tranquilamente. Fue una operación de prevención, motivada por el miedo.

La siguiente viñeta de El Roto refleja muy bien cómo funciona el miedo cuando se relaciona con la guerra. La geopolítica del miedo, apoyada en las guerras de prevención, se basa en el dicho “más vale prevenir que curar”. Una vez realizado el ejercicio de prevención, se puede saber si era necesario o no atacar.

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Viñeta de El Roto para el periódico El País (Abril 2007)

Cuando terminó la Guerra de Irak se descubrió que el principal motivo por el cual se había atacado había sido una mentira. En este caso la política se aferra a otro refrán: “Más vale pedir perdón que permiso”. Las cifras de muertos en Irak varían entre los 150.000 y el millón de personas. Las ganancias de la industria armamentística occidental fueron mucho mayores.

INTERESANTE: ¿Por qué una guerra contra Irak?

En el caso más actual de la Guerra de Siria, Estados Unidos se ha declarado a favor del bando rebelde, en contra del gobierno sirio. El apoyo económico y militar que EEUU haga a los rebeldes dividirá a la comunidad internacional, ya que otras potencias como Rusia o Irán apoyan al gobierno sirio. En este caso no se puede hablar de guerra de prevención, pero sí de “guerra por la paz”. Estados Unidos y Europa ya han desatado el miedo asegurando que el gobierno sirio tiene y utiliza armas químicas. La justificación ya está hecha. El camino hacia la guerra tendrá el visto bueno de la sociedad occidental. Y si, una vez acabada la guerra, se demuestra que el gobierno sirio no tenía armas químicas, “más vale pedir perdón…”.

NOTICIA: Rusia niega el uso de armas químicas en Siria (rtve.es)

En el siguiente mapa, elaborado por Le Monde Diplomatique y titulado muy acertadamente “Geografía del caos”, muestra la región del mundo que más está sufriendo la “guerra contra el terrorismo” llevada a cabo por Estados Unidos y sus aliados. Esta zona, conocida como “el Gran Oriente Medio”, comprende el territorio continental desde el Cuerno de África hasta Pakistán.

Después de varios años de constantes noticias negativas sobre esta región, la mayor parte de la opinión pública occidental tiene asumido que es una zona peligrosa y repleta de terroristas que amenazan la paz y la seguridad mundial. Así pues, la intervención de la OTAN y del Ejército de Estados Unidos en estos países es necesaria, y vela por la paz.

Pero, a la hora de valorar la intervención occidental en esta zona, también hay que tener en cuenta un dato: es la región con mayores reservas de petróleo del planeta. Por tanto, los intereses económicos y geoestratégicos son más que evidentes. Resulta cuanto menos curioso que sea justamente en los países con mayor riqueza de recursos energéticos donde estén teniendo lugar las guerras y conflictos más graves.

Alguien podría caer en la tentación de pensar que los asuntos geopolíticos en esta región del mundo se basan en la difusión del miedo para justificar un proceso de invasión que lleve a Occidente a hacerse con el control de las reservas de petróleo.

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Mapa: Géographie du “chaos”. Fuente: Le Monde Diplomatique

INTERESANTE: La privatización de la guerra

Además de buscar la paz en el exterior, con la geopolítica del caos se consigue la paz en el interior. Si hay guerra con otros países, el país está en paz consigo mismo. La población renuncia a enfrentarse al gobierno porque éste está dedicado a proteger al país de los enemigos exteriores. Es decir, la labor del gobierno se respeta en el país gracias a la existencia de enemigos.

Como muy bien se dice en la famosa novela 1984, de George Orwell, la guerra provoca que los ciudadanos no se levanten contra el Estado ante el temor al enemigo; de esta manera se mantiene la paz.

El Gran Hermano orweliano podría ser el protagonista de este artículo, pues refleja perfectamente la dominación de la sociedad a partir del miedo. Esta entidad representa al poder: a los gobernantes, las instituciones, los poderes fácticos…

Uno de los brazos del Gran Hermano son los medios de comunicación, a través de los cuales se convence y atemoriza a la población para ganarse la legitimación de las acciones. A través de la información que recibe, la población cree conocer bien al enemigo y, aunque en realidad están siendo desinformados, las personas apoyarán cualquier acción de su gobierno contra el rival.

NOTICIA: EEUU: El 66% de la población apoya la guerra contra Irak (emol.com)

Geopolítica del miedo en el otro bando

Con la identificación de enemigos, automáticamente el mundo se divide en “buenos” y “malos”. Hasta ahora hemos repasado el uso que hacen “los buenos” de la política del miedo, pero estas prácticas también son utilizadas por “los malos”. Por ejemplo, ¿cómo se ve beneficiada Corea del Norte por la geopolítica del miedo? Amenazando con seguir su programa nuclear si Estados Unidos no retira su ejército de la zona. Así consigue también sus objetivos geopolíticos, infundiendo miedo a Occidente.

Otro ejemplo, a escala nacional, lo encontramos en la política del miedo usada por la banda terrorista ETA en España, que se beneficia de tratos políticos con el Gobierno a cambio de no volver a la acción armada. Es decir, amenazando con un regreso de la violencia, del terror, esta organización consigue su propósito político. Es un chantaje utilizando la política del miedo.

Lo mismo ocurre a escala global con el caso del Estado Palestino y Occidente. La Autoridad Nacional de Palestina (ANP) es una organización administrativa que gobierna la Franja de Gaza y parte de Cisjordania. La ANP utiliza la política del miedo ante Estados Unidos, Europa e Israel. Actualmente es un estado mantenido económicamente por Occidente, a cambio de no extender el terrorismo. La ANP se dirige hacia Occidente y transmite el siguiente mensaje: “¿Qué queréis? ¿Que nos radicalicemos?”. Ante la posibilidad de un estallido terrorista en esa zona contra Israel, a Occidente le conviene apoyar económicamente al Estado Palestino (cuyo PIB depende en un 30% de las ayudas extranjeras), si bien es cierto que políticamente se sitúa en el bando contrario, con Israel.

En el caso de Palestina, es curioso ver cómo Occidente se mantiene en una posición incómoda entre las dos partes. Ayuda a Palestina sin dejar de ser aliado de Israel. Y muchas veces esa situación es difícil de comprender, como en el caso del aeropuerto que España construyó para los palestinos en 1998 y que fuebombardeado y destruido por Israel en 2001.

Otro ejemplo del uso del miedo hacia Occidente por parte de otros países es Marruecos y su gestión de la emigración hacia Europa. El país del Magreb es la puerta hacia el Viejo Continente, y desde Europa la inmigración se ve como un problema. Marruecos tiene “la sartén por el mango” en el sentido de que puede controlar la salida de emigrantes. Así, utiliza la política del miedo para chantajear a los países europeos: “Si no nos ayudáis económicamente, dejaremos la frontera abierta para que los emigrantes africanos puedan llegar hasta Europa”. De esta manera, Marruecos recibe miles de millones de dólares cada año a cambio de mantener las puertas cerradas y de impedir que lleguen inmigrantes en masa a los países del Sur de Europa.

NOTICIA: “Marruecos sólo frena la emigración cuando necesita ayudas de la Unión Europea”(20minutos.es)

Como se puede comprobar, la táctica de utilizar el miedo se utiliza tanto desde Occidente como desde otros países. En cambio la opinión que merecen ambas partes es distinta. Cuando se trata de países no occidentales, la política del miedo equivale a chantaje. Cuando son Estados Unidos, Europa o Israel quienes se justifican con el miedo para tomar decisiones militares, económicas o políticas, se está asistiendo a un ejercicio de responsabilidad y de prevención.

La doctrina del shock

Una de las teorías más interesantes en cuanto al miedo y la política es la conocida como doctrina del shock, un concepto que nació en el año 2007 con la publicación del libro homónimo, de la periodista canadiense Naomi Klein.

El planteamiento de Naomi Klein sostiene que el capitalismo neoliberal se alimenta de los desastres naturales, de la guerra y el terror para establecer su dominio. Es decir, el poder y la hegemonía del sistema se basan en el miedo, que nace de desastres, guerras y terror. Todos ellos términos de connotación negativa. En cierta manera, se puede decir que el capitalismo está muy relacionado con lo negativo.

En el libro y documental La doctrina del shock, se afirma que las políticas económicas del Premio Nobel Milton Friedman y de la Escuela de Economía de Chicago (neoliberales) han alcanzado importancia en países con modelos de libre mercado no porque fuesen populares, sino a través de impactos en la psicología social a partir de desastres o contingencias, provocando que, ante la conmoción y confusión, se puedan hacer reformas impopulares. Se supone que algunas de estas perturbaciones, como la Guerra de las Malvinas, el 11 de septiembre, el Tsunami de 2004 en Indonesia, o la crisis del huracán Katrina pudieron haber sido aprovechadas con la intención de forzar la aprobación de una serie de reformas.

En el documental se repasa cómo las teorías radicales de Milton Friedman se pusieron en práctica, durante los años setenta, en países tan dispares como en el Chile de Pinochet, la Rusia de Yeltsin, la Gran Bretaña de Thatcher y, más recientemente, en Afganistán e Irak. The Shock Doctrine pone al descubierto el lado más oscuro de la ideología de Friedman, tan impopular que sólo pudo imponerse mediante la tortura y la represión.

En la actualidad no encontramos ejemplos tan dramáticos como los expuestos en La doctrina del Shock, pero lo cierto es que, aprovechando momentos de convulsión o conmoción (momentos de shock), como una crisis económica, los gobernantes ponen en marcha políticas de marcado carácter neoliberal que, de otra forma, no podrían haber iniciado por ser impopulares.

VIDEO: José Luis Sampedro: el miedo y la crisis económica

Foto de portada: envozalta00.blogspot.com

Artículo original de Juan Pérez, visto en unitedexplanations.org

Fuente: http://maestroviejo.wordpress.com/2013/07/31/la-geopolitica-del-miedo-todo-sea-por-la-seguridad-nacional-y-enemigos-por-todas-partes/

http://sociologosplebeyos.com/2013/07/28/la-geopolitica-del-miedo-todo-sea-por-la-seguridad-nacional-y-enemigos-por-todas-partes/

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Desde la sombra: La hora de los chacales

Daniel habla con John Perkins, un exsicario económico a sueldo de las multinacionales. ¿Cuáles son los métodos para hacer que un gobierno independiente obedezca? Es simple: “…nosotros entramos en escena y les decimos: ¿No pueden pagar su deuda? Véndanos barato sus recursos, o permítanos construir una base militar, o privatizar el sector social. Ellos saben que si no lo aceptan, vendrán los chacales, que son quienes derrocan gobiernos o asesinan a sus líderes”.

Un ejemplo de como funciona un sicario económico es, la venta y privatización de servicios públicos, sanidad, educación y otros, recordemos que los Rothschilds ya se quedaron con Loterías y Apuestas del Estado, pero el expolio continúa.

 

Fuente: http://www.mundoconmisojos.es/desde-la-sombra-la-hora-de-los-chacales/

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¿Quién se Sienta Detrás del Trono?

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¿Pensamos realmente que el ser humano tiene el control de su vida? Quizás las cosas no sean como parecen, desde Mundo Desconocido, sospechamos que detrás de la historia humana, se esconden fuerzas que operan para llevarnos hacia un destino concreto.

Tal vez, detrás de los mayores acontecimientos de la humanidad, se han encontrado seres, entidades y sicarios humanos al servicio de entes oscuras que operan el la sombra y desde ese plano, impiden que el humano alcance el grado de plenitud y felicidad que anisadamente buscamos desde tiempos remotos.

En el siguiente videoprograma, contamos con Vicente Fuentes para hablar de este oscuro tema en el que se entremezclan Illuminatis, grupos de poder, logias secretas e importantes oligarcas vinculados a la política, la economía y la producción mediática e industrial.

Sabemos que el video es un poco largo pero estamos convencidos que los datos aportados os harán pasar un buen rato.

Fuente: http://www.mundodesconocido.es/quien-se-sienta-detras-del-trono.html

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PLAN GLOBAL DE DESTRUCCIÓN DE LA FAMILIA

 

Intentemos ponernos en el lugar de un globalista que busca un control absoluto del individuo (lo que él considera su siervo, su vasallo, su esclavo). ¿Cuál será la última oposición que encontrará en su psicópata ambición de controlar a los pueblos?

Todo individuo miembro de cualquier comunidad humana tiene un sano y natural mecanismo de defensa en su familia: si te atreves a atacar, por ejemplo, a un gitano, tienes que saber que después de agredirle tendrás que derribar también a sus primos, a sus tíos, a sus cuñados, a los vecinos… Si llevamos esto a un nivel más amplio, comprendemos que el proceso globalizador tiene como mayor enemigo a la unidad familiar: si el individuo no tiene familia, queda indefenso a cualquier ataque gubernamental; si el individuo no tiene padre que le infunda coraje y osadía, estará sin defensa ante el adoctrinamiento secular del Establishment; si un individuo no tiene madre que le dé cariño y protección, el poder político podrá “criar” a esa persona al antojo de sus intereses. En palabras claras: sin tu papá y sin tu mamá, el Gran Hermano tiene vía libre para devorarte.

 Adam WEISSHAUPT, Los Iluminados de Baviera, dijo: “ se buscará la destrucción de la familia”

Charles Darwin dijo una vez: “si podemos motivar a las mujeres a ir detrás de los beneficios materiales, dejarán de tener hijos.”

 H. G. Wells, muchos piensan que sólo fue un escritor de ciencia ficción, pero tiene escritos pro-Nuevo orden mundial, Wells hizo explícito que para llevar a cabo ese proyecto, “debemos destruir y terminar la obsoleta unidad familiar”

Julian Huxley dijo: “Si introducimos una sociedad que devalúe la vida humana y sacamos a la humanidad de su altar como ser privilegiado del planeta, entonces podremos llevarlo a nuestra sociedad controlada como población útil.”

 “Propaganda” (1920) de Bernays sentó las bases de la ingeniería social tal y como la conocemos y la sufrimos en la actualidad. El primer ensayo fue los años veinte (The Happy Twenties). En período de entreguerras, instituciones norteamericanas en estrechísima hermandad con las británicas, implementaron la primera revolución sexual: charleston dance, cigarrillos para mujeres, cabarets… el cine sonoro aparece en 1927 de manos de la productora Warner (“The Jazz Singer”), se introduce en la sociedad la cocaína (los Freud y compañía ya la habían estado probando empíricamente años atrás), y las mujeres se cortan el pelo como los hombres. Consecuencias: se quintuplica en Estados Unidos el número de orfanatos controlados por el gobierno, se triplica el número de divorcios, y se multiplica en una proporción no determinada el número de contagios de enfermedades venéreas.

Lavrenti Beria dijo en la reunión de la Internacional Socialista en 1934: “Llevaba un siglo alterar la estructura cultural de una nación. Con los medios que tenemos ahora se puede cambiar en cinco años.”

 Lord Bertrand Russell, filósofo eugenista “The Impact of Science on Society” (1951) ya nos habla de una sociedad diseñada y fabricada por una tiranía tecnocrática: “made society”, “design society”, “create culture”… son expresiones cotidianas en la fraseología russelliana. El señor Russell dijo: “Al construir una sociedad narcisista en donde todos están preocupados por sí mismos, la población no se levantará por nada ni nadie; y así el gobierno dominará a cada individuo directamente.” A partir de la segunda mitad del siglo XX, comienza una escalada de ataques a la estructura social y familiar de todo el mundo, con periódicas revoluciones culturales y tecnológicas que arrasarán los resquicios de sustratos culturales genuinos. Apriétense los machos.
Devastación de la mujer; actualización secular del arquetipo femenino: Galton, Wells, Huxley, Russell (todos ellos hombres)… todos hicieron explícito identificar a la familia tradicional como el enemigo a batir en su “sociedad ideal”. Si meditamos en ello es lógico que no haya nada más temible para los globalistas que la capacidad de amor, protección y ternura innatas en toda mujer. Si la fuerza política quiere adoctrinar a las nuevas generaciones, saben que tienen que: a) aniquilar a las madres; o b) convertir a las madres en estériles repetidores de propaganda. ¿Qué hicieron? Hicieron ambas cosas.

Tanto los soviéticos como los banqueros-industriales anglo-americanos (en última instancia, son los mismos) financiaron periódicas revoluciones culturales, que dieron una ilusión de liberación a una mujer que, a partir de ese momento, se vio obligada a competir laboralmente. El éxito inmediato de esta maniobra fue la duplicación de la recaudación fiscal: ahora, el Establishment se garantizaba un doble momio con el saqueo a través de los impuestos tanto del padre como de la madre (los dos trabajan, los dos cotizan, los dos son sangrados). Por supuesto, la maniobra no se quedaba ahí: la educación de los hijos de las llamadas madres trabajadoras fue adjudicada a una recién estrenada televisión que en los años cincuenta y sesenta hace su estelar aparición. Los índices de divorcio se dispararon exponencialmente a lo largo de toda la segunda mitad del siglo XX; también el de los abortos y el de los orfanatos gubernamentales.

 Todo el movimiento feminista fue financiado y soportado por las mismas instituciones públicas y privadas que aquí se han citado.(Existen libros muy buenos que tratan este tema; cito por ejemplo, “Seeds of Destruction” de F.W. Engdahl) La implementación de todo esto fue (y es) global, y aunque Europa y Estados Unidos fue su laboratorio de pruebas original, en el siglo XXI ya se puede evaluar su alcance: millones de mujeres incapacitadas y lisiadas científicamente para ejercer como tales, como esposas, como madres, como compañeras de vida. El Novus Ordo Seclorum busca la erradicación de las diferencias sexuales en su dimensión sacra y eminente. Por ello, la mujer moderna es sólo mujer en el aspecto exterior que aún tiene utilidad publicitaria y económica. Si las mujeres cada vez son menos mujeres… ¿Qué está ocurriendo con los hombres?

Devastación del varón; actualización secular del arquetipo masculino: ¿Qué está ocurriendo con los hombres? Lo mismo que con las mujeres. Han conseguido neutralizar los activos viriles que necesita toda comunidad para defenderse: el vigor, la valentía y la lealtad. Para ello, la ingeniería social globalista se ha servido de instrumentos de programación de las masas, como el deporte. Los instintos tribales de agrupación y defensa son controlados a través de espectáculos deportivos. Han conseguido que la furia de un varón ante la injusticia, la barbarie y el ultraje, se controle y se canalice a través de la simpatía sentimental hacia un equipo deportivo. Han conseguido disfrazar el sentimiento de pertenencia a una comunidad con los colorines de las camisetas, las mascotas y los aros olímpicos. Han conseguido captar la atención del varón con una simulada pantomima de valores heroicos, sin ningún heroísmo ni ningún valor. Eso es el deporte.

 Otro instrumento para desvirilizar al hombre moderno e incapacitarlo de cara a la formación de una familia ha sido el erotismo. La psicología conductivista aplicada a las masas sabe que un varón bombardeado con estímulos eróticos constantes, acaba acostumbrándose al contenido erótico de tal forma que su libido queda desvigorizada y reducida a lo estrictamente biológico-genital. Algunos lectores jóvenes se sorprenderán, pero así es: cuanto más derroche de energía sexual, menos virilidad. Más claro: cuanta más pornografía, menos fuerza viril.
Esta emasculación espiritual del varón y la animalización de su sexualidad, favorece una trivialización del adulterio, en la actualidad generalizada en todos los países occidentales. A quien no le quede claro que el varón es cada vez menos viril, menos leal y menos vigoroso.

Existen otras herramientas importantes en la desvirilización del hombre moderno, como la industria farmacéutica, la industria alimenticia o la industria del entretenimiento. Incluso en términos cuantitativos y físicos, la OMS reconoce que la calidad del esperma de la población estadounidense se ha reducido en los últimos treinta años en niveles inexplicables. Algo parecido pasa con los europeos y con todos los varones de un mundo ya globalizado. Y si todos reconocen que este mundo ya está globalizado… yo pregunto: díganme, señores, ¿quién lo ha globalizado?

 Esto es clave: la familia no ha muerto en menos de un siglo por un proceso natural; se ha cometido un asesinato con alevosía. Existen presupuestos anuales de millones de dólares dirigidos a instituciones, fundaciones y think-tanks que buscan optimizar el control tecnocrático sobre una población valorada como un rebaño de ovejas. Departamentos militares, servicios de inteligencia, ministerios públicos, instituciones filantrópicas… todos persiguen un mismo objetivo (¡llámenlo “socialismo” si quieren, y verán en qué polémica se meten!). La mayoría de los profesionales involucrados en estos organismos no saben (ni quieren saber) para qué agenda están trabajando, y se limitan a actuar según su adiestramiento profesional. El 99,99% de los psicólogos, psiquiatras, sociólogos, educadores, relaciones públicas, publicistas, burócratas varios… van a preferir desoír esta información por una cuestión de mera supervivencia de mentalidad de rata. Siempre van a argumentar: “¡Yo sólo hago mi trabajo!” ¿Y cuál es ese trabajo? Romper la barrera que protege al individuo de un Establishment político muy interesado en controlar cada faceta del ciudadano global. Esa barrera es la familia; y ese ciudadano eres tú.

ADOLESCENCIA PERPETUA:

El Dr. Eric Trist, usaba técnicas de manipulación psicológica para prolongar la adolescencia. Parte de ese 0,01% consciente de quién es y qué hace, fue Eric Trist, psicólogo que estudió en Yale (Skull & Bones) y fue alumno de B.F. Skinner. Trist observó la posibilidad de modificar la conducta (de hecho, lo llaman “conductivismo”, behaviorism) a través de ciertas técnicas.

Existe una palabra clave en el conductivismo de masas: “crisis”. ¿Cuál es la época más crítica de todo ser humano? La adolescencia. Por ello, se busca prolongar la adolescencia de la población en sendos límites para prefabricar una sociedad global infantil, inmadura, descentrada, irreflexiva, dispersa, distraída y maleable. En civilizaciones normales, la adolescencia era un corto y natural lapso de tiempo (uno o dos años, a los 15 ó 16 años) que precedía a las responsabilidades de la vida adulta. Tras cien años de trabajo de los think-tank globalistas, la adolescencia es un amorfo tiempo extendido desde los diez años hasta unos indeterminados treinta y tantos (o incluso más). Saben que la mejor forma de garantizar la erradicación de relaciones interpersonales profundas es instigar a tener varios compañeros sexuales durante los críticos años de la adolescencia.

Saben que la promiscuidad asegura en la sociedad la incapacidad de aceptar un compromiso amoroso como base para la formación de una estructura familiar. Saben cómo demoler una estructura social sana, porque llevan siglos estudiándolo. A través del massmedia se sexualizó a los pre-púber y se prolongó el infantilismo en edades avanzadas, tal y como el Dr. Trist teorizó hablando de lo deseable que era lo que él llamó “adolescencia perpetua”. ¿Por qué hacer de la población mundial una masa eternamente adolescente? El adolescente es un consumidor nato. El adolescente gasta más. El adolescente es pusilánime. Y sobre todo: el adolescente no es ni un niño ni un adulto; es decir, es completamente dependiente y, al mismo tiempo, es incapaz de formar una estructura familiar independiente. Abrid los ojos y mirad a vuestro alrededor.

MEDIOS Y HERRAMIENTAS DE PROPAGANDA GLOBAL

 Joseph Goebbels, profundo conocedor y admirador del trabajo de Bernays, dejó en sus escritos sobre Weltanshauungskrieg en 1939: “En las próximas décadas tendremos medios suficientes para modificar completamente la percepción que el europeo tiene del mundo.” Esos medios -ya lo señaló Le Bay y después Russell- eran medios técnicos, o en definitiva, tecnológicos. La propaganda se serviría de los “nuevos medios” de comunicación que aspirarán a tener un alcance global a lo largo de todo el siglo XX.La Industria del Deporte: Goebbels dijo con referencia a los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936: “Este grandioso evento será la demostración experimental que mostraremos al mundo de nuestras ideas.
El poder propagandístico del deporte es inmenso en la sociedad global. Incide con virulencia en la emotividad de las masas para transmitir contenidos pseudo-heroicos a niños y adultos. Erradica las referencias viriles genuinas de la cultura, para sustituirlas por modelos comportamentales prefabricados. Por ejemplo: un niño hindú normal crecía escuchando historias de Arjuna, un niño español normal se criaba escuchando leyendas del Cid Campeador, o un niño egipcio normal aprendía de los relatos que escuchaba de Dhul-Nun. En el mundo globalizado, esa autenticidad cultural fue sustituida por Leo Messi, Cristiano Ronaldo, Kobe Bryan, Tiger Woods, Michael Phelps y compañía.La Industria del Cine: Si el deporte es la principal herramienta de propaganda global sobre los instintos activo-masculinos, la Industria del Cine se sirve de la pasividad inherente a todo espectador para llevar a cabo una profundísima manipulación psicológica. Que nadie lo dude: el cine es un medio propagandístico.
Como industria nació en Los Angeles a principios de siglo XX, y en él siempre prevaleció la “producción” por encima de cualquier dirección artística o trabajo interpretativo a sueldo. El dueño de una película es siempre el “productor”. El cine no es un medio artístico en el que se insertó una industria. No, no, no. Es una industria de propaganda en la que dentro existen destellos artísticos que en última instancia están a sueldo de la producción. En palabras aún más claras: el cine no es el séptimo arte; sino que es -y siempre fue desde su aparición- la principal herramienta de propaganda global. Sobre todo después de la crisis de los años cuarenta, el cine de Hollywood ni tan si quiera es rentable en términos económicos. De nuevo, la financiación de una herramienta propagandística (en este caso, el cine todo ello) se apoya en una sofisticada estructura de fundaciones, entidades privadas y subvenciones públicas más interesadas en su función propagandística y publicitaria. ¿Os habéis preguntado cuánta gente tendría que ir al cine y pagar su entrada para pagar los cachés de Steven Spielberg, Angelina Jolie o Tom Hanks? No hay gente ni salas de cine en el mundo suficientes para sufragar esas cifras. Hay otros financistas y otros intereses.¿Cuál es la función simbólica de una “estrella”? La de guiar: la Estrella Polar (o el Crucero del Sur) nos guía; la Estrella de Oriente guía a los Reyes Magos; alguien bien guiado es alguien “con estrella”. Obsérvese que se ha creado un explícito “sistema de estrellas” (star system; literalmente así llamado).
La población mundial es guiada científicamente por unas referencias comportamentales sistematizadas: las “estrellas” de cine. Para formar parte de ese sistema estelar, además de ser actor, hay que tener algunos de los siguientes requisitos: o ser de origen judeo-asquenazita, o estar divorciado, o tener un pasado problemático con las drogas y el alcohol (o en muchos casos, los tres al mismo tiempo). De forma descarada, algunas de estas referencias estelares se presentan como “Embajadores de Buena Voluntad de la ONU”; otros como “caballeros” de la Reina de Inglaterra; y otros directamente como directores y miembros de entidades educativas, academias artísticas, fundaciones filantrópicas, ministerios de cultura, universidades varias… Estos sinvergüenzas son las referencias comportamentales de todo el mundo globalizado, y a estas alturas la influencia de esta herramienta de ingeniería social se encuentra en extremo desbocada.

TODA LA INDUSTRIA DE SEXO Y PORNO ESTá DISEñADA PARA ESCLAVIZARTE, NO PARA EL PLACER

La Industria del Sexo: Conviene tomarse en serio como enemigo a la llamada Industria del Sexo. En volumen de negocio sólo tiene parangón con la industria del cine convencional. Si se estudia su financiación y su origen se comprende qué función propagandística tiene. Con la pornografía (tal y como con el opio o la cocaína) ocurre que los primeros consumidores y traficantes formaban parte de la misma élite política. Los primeros pornógrafos fueron nobles europeos e industriales norteamericanos más o menos pervertidos. Con las revoluciones culturales de los sesenta y los setenta, la población tuvo acceso libre a la pornografía, a través de empresas con el mismo origen que las cinematográficas. Hollywood está a lado de San Fernando Valley. Para comprender rápidamente la importancia de la Industria del Sexo en el plan global de destrucción cultural, basta saber que uno de sus magnates, Hugh Hefner, fue asistente registrado de varias reuniones Bilderberg. ¿Por qué comparten mesa tipos como Hugh Hefner o Larry Flint con tipos como Henry Kissinger o David Rockefeller? Insisto en que hay que tomarse en serio la amenaza de la industria pornográfica: ataca y arrasa cimientos culturales con poquísimo esfuerzo, rápido y en masa. No se trata sólo de que el onanismo desvitalice al consumidor de estos contenidos hasta límites que prácticamente ningún moderno va a reconocer por un hipócrita pudor. La pornografía de masa va más lejos: la misma actividad sexual se muestra como una mera masturbación con otro cuerpo, profanando toda valencia sagrada de la sexualidad. Personalmente me niego a pensar que existen tantos onanistas dispuestos a pagar como para mantener una estructura empresarial que mueve tantos millones de dólares. Como ocurre con el cine convencional, el cine porno se apoya en una financiación suministrada por entidades interesadas en su papel propagandístico.

En la pornografía se suministran todos los contenidos propios de una decadencia civilizadora: homosexualismo, sodomía, lesbianismo, coprofagia, bestialismo, necromancia, sadismo… todo. Si comparamos Sodoma con nuestro “mundo feliz” del siglo XXI, parece que la ciudad bíblica sería clasificada como softcore.

La Industria de la Música: La música es otra herramienta propagandística de primer orden apoyada en un industria específica, pues al fin y al cabo ¿a quién no le gusta la música?

Para mejor comprensión: en este artículo se ha citado a Sir Charles Darwin, Sir Thomas Henry Huxley o Sir Bertrand Russell. ¿Qué tendría en común toda esta gente con tipos como Paul McCartney, Mick Jagger o Elthon John? Pues que los unos y los otros (todos ellos) tienen título de Sir británico y son “caballeros” de órdenes de la Corona de los Windsor. Una institución política como la Corona jamás va a conceder honores a alguien que no colabore con sus intereses. El valor artístico es irrelevante, pues la función de estos sires en cuanto sires es propagandística. Científicos, periodistas, militares… son meras herramientas de los intereses imperialistas, y por ello, reciben condecoraciones y honores de instituciones político-militares. Lo mismo ocurre con la industria pop: es otro brazo del mismo plan de agresión.

En última instancia, las fuerzas militares, la psicología de masas aplicada a la ingeniería social y la industria pop, colaboran estrechamente entre ellas. Desde los años sesenta, periódicas “revoluciones culturales” son implementadas para arrasar los sustratos culturales genuinos de todos los pueblos, y de paso, introducir ciertas drogas en la población. La música pop es algo así como la banda sonora que estas revoluciones pret-a-porter utilizan en su imposición comportamental y manipulación social. Cada década tiene su “revolución”, con su droga estrella y con su artista estrellado. En los sesenta, el LSD (con su pelele Brian Jones, drogadicto, muerto en extrañas circunstancias). En los setenta, la heroína (con su pelele Sid Vicious, drogadicto, muerto en extrañas circunstancias). En los ochenta, los anti-depresivos y ansiolíticos (y con su pelele Michael Jackson, drogadicto, muerto en extrañas circunstancias). En los noventa, la cocaína (con su pelele Kurt Cobain, drogadicto, muerto en extrañas circunstancias) . Las revoluciones pop siguen un padrón repetido: devastación cultural, imposición de una referencia comportamental e introducción social de alguna droga. La única diferencia esencial entre las diferentes revoluciones pop es que en cada década se consigue un alcance mayor, pues las herramientas de propaganda cada vez son más numerosas y potentes.

El último y más salvaje ejemplo de esta imposición cultural es el llamado hip-hop. Una vez más hay que saber discernir entre la manifestación cultural legítima de un pueblo y la utilidad de manipulación cultural que el plan globalista extrae. El pueblo afroamericano es una de las comunidades más castigadas por la ingeniería social tecnocrática. El pueblo afroamericano fue usado para proyectar una “revolución cultural” global, aplicada en todo el mundo, con unos contenidos claros: culto a la violencia, las drogas, el dinero, el crimen y la misoginia. Con la cultura hip-hop, la música pop como herramienta en manos de la ingeniería social global llegó a un nivel de devastación sin precedentes en la historia de la globalización cultural.

La industria del Entretenimiento: Todos estos medios propagandísticos globales (deporte, cine, pornografía, música pop…) se presentan con el pretexto de ofrecer un inocente entretenimiento. De hecho, ellos hablan de una “Industria del Entretenimiento” como un cajón de sastre donde entra todo tipo de propaganda. Fijaos en esta palabra: “entretenimiento”. El entretenimiento es la acción de entretener y, definido por la RALE, entretener no es sino “distraer a alguien impidiéndole hacer algo”. Es decir: no hay entretenimiento posible sin la voluntad de alguien que busca impedir algo al entretenido. ¿Qué pretende impedir la Industria del Entretenimiento? Impedir que cuestiones, que te enfurezcas, que razones, que luches, que veas, que hables, que ames, que leas, que escribas, que pienses… en definitiva, ¡que vivas! Zbigniew Brzezinski dijo en 1970, en “Between Two Ages” que “en las próximas décadas va a resultar prácticamente imposible la existencia de un pensamiento propio.” ¿Acaso piensas que el señor Brzezinski está interesado en tu diversión? Pues lo está: existe una Industria del Entretenimiento que produce cacharros que incluso fueron llamados “Sistemas de Entretenimiento” (Entertainment System). Recordemos la “adolescencia perpetua” del Dr. Trist y la intención de infantilizar a la población global. Hace décadas, apareció en escena algo referido con la palabra “juego” (game, en inglés), es decir, algo para niños. Este “juego” no se comercializó sólo para los niños. En su desarrollo, se puede hacer un seguimiento de los contenidos y asegurar categóricamente que todo esto es muchísimo más que un juego. Es una potentísima plataforma de propaganda global con una influencia de masas en constante crecimiento. Eso son los llamados “videojuegos”.

La industria del videojuego ofrece algo novedoso con respecto a la industria del cine: una ilusión de interacción. Ante una película, el espectador está pasivo tragando contenidos. Ante un videojuego, el jugador cree estar interactuando en una trama (por supuesto, la actividad se reduce a los movimientos de las manos sobre el llamado joystick). El videojugador se involucra emotivamente con lo que está presenciando a través de su ilusoria participación. Resulta previsible que sus apologistas y publicistas aseguren que el videojuego no es más que un juego, como el ajedrez, las damas o el manqara. Pero no es así: los contenidos están científicamente escogidos y en la industria están involucrados las mismas instituciones, entidades, universidades y las mismas corporaciones paraguas que están detrás del deporte, el cine o la pornografía.

Existen extremos ya alcanzados como videojuegos consistentes en ser un criminal proxeneta (San Andreas, de Rockstar Games), atropellar mujeres embarazadas (Carmageddon, de Stainless Games), o realizar orgías sexuales (Sexfriend, de Stone Heads). En el extremo del “entretenimiento” ya alcanzado existen videojuegos que ofrecen una vida alternativa a la vida real, una vida virtual, una ciber-vida (Second Life, de Linden Reseach). Y es que estos “juegos” hace tiempo que dejaron claras sus intenciones: crear una realidad paralela, virtual y paradójica en el sentido de que no puede ser real. El desarrollo de esta herramienta como medio propagandístico llevaría el poder de manipulación psicológica hasta límites difíciles de predecir. Preferimos ceñirnos a la actualidad: si la Industria del Entretenimiento sigue desarrollándose al mismo ritmo que lo está haciendo, ni los más optimistas pueden alejar “los próximos años” que señaló Brzezinski en 1970, del futuro más inmediato. Los medios de propaganda global y psico-manipulación de masas habrán llegado en ese momento a la culminación de su expansión exterior.

En ese momento, la escalada de control sobre el ser humano se concentrará en su interior, en la propia tecnización de su organismo y fisiología. Con control absoluto sobre el exterior del individuo y su contexto social (es lo que han hecho durante todo el siglo XX), la tecnocracia global a lo largo del siglo XXI se sumergirá en el control de su interior y su computarización psicológica. Este viaje infernal ya ha comenzado.

En esta era abierta, la propaganda global ya no tendrá como producto una “ingeniería social”, tal y como ya conocemos. Será (empieza a ser) aún más horrible: al controlar ya no sólo el exterior y lo social, sino el interior y lo psico-fisiológico, la industria propagandística global arrojaría una “ingeniería psíquica”. El siglo XXI se presenta así para la tiranía científica: la sociedad (lo que ya Le Bon valoró como “masa”) ya está controlada; ahora resta controlar directamente al individuo.

La Era Tecnotrónica: El Doctor en Ciencias Políticas de la Universidad de Harvard ya citado, Zbigniew Brzezinski escribió en 1972: “La era tecnotrónica involucra la aparición gradual de una sociedad más controlada. Tal sociedad será controlada por una élite no contenida por los valores tradicionales.” La aparición gradual de esta sociedad no es un fenómeno espontáneo, sino que responde a un proyecto de ingeniería social global, apoyado en una ciencia específica y ejecutado por medios técnicos, tal y como se ha explicado en este artículo. Esa “aparición gradual” que Brzezinski anunció en los años setenta, en los años noventa se convirtió en algo “visible” (Recordemos a George H. W. Bush en 1991 y su ya célebre “It’s coming in the view…”), y en el siglo XXI es palpable: una sociedad global uniformada y controlada por medios técnicos en manos de una reducida minoría que proyecta sucedáneos culturales, ideológicos y religiosos a una población en la que han arrasado su sustrato intelectual y espiritual genuino a lo largo del último siglo. En efecto, tal y como dijo y dice Brzezinski, esta sociedad ya está “controlada por una élite no contenida por los valores tradicionales”. Lo que da cohesión a esta élite no es ninguna familia, ni raza, ni religión: es la perpetuación de su oligarquía a través de herramientas tecnológicas y científicas.

Para dicha perpetuación, es necesario arrasar todo (todo) resquicio de sustrato cultural genuino, cualquier base de una comunidad humana, toda estructura de agrupación y cooperación. Es por ello, como ya he dicho, que la familia es (y siempre será mientras sobreviva aún en la agonía) el enemigo final a batir para el socialismo global tecnocrático.

http://www.scribd.com/doc/88814428/Destruccion-de-La-Familia-Objetivo-Principal-Para-Instaurar-Un-Nuevo-Orden-Mundial-Illuminati

Fuente: http://maestroviejo.wordpress.com/2013/07/15/plan-global-de-destruccion-de-la-familia/

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Estados Unidos ordena capturar a Snowden, donde sea y como sea

El periódico austríaco Die Presse aseguró que el embajador de Estados Unidos en Austria fue quien comunicó la falsa noticia de que el topo de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA por su sigla en inglés) Edward Snowden se encontraba a bordo del avión del presidente boliviano Evo Morales. En una noticia publicada en la edición del 3 de Julio de ese diario se afirma que poco después que aterrizara el avión de Morales “el ministerio de Asuntos Exteriores de Viena recibió una llamada telefónica”. Quien llamó no era otro que el embajador de Estados Unidos en Austria, William Eacho. Según Die Presse éste “afirmó gran certidumbre que Edward Snowden estaba a bordo del avión boliviano.” Eacho también hizo mención a “una nota diplomática solicitando la extradición de Edward Snowden”. Se despejan así las dudas que habían rodeado las enigmáticas declaraciones de José Manuel García-Margallo, Ministro de Asuntos Exteriores de España, quien había dicho que “las reacciones de los países europeos” de bloquear el vuelo de Evo Morales se produjeron porque “nos dijeron que [los datos] estaban claros.” García-Margallo se negó a revelar quiénes les habían proporcionados esos datos. Ahora lo sabemos.

El presidente Barack Obama había designado a Eacho como embajador de los Estados Unidos en Austria en Junio del 2009, pese a que carecía por completo de experiencia diplomática. Era el CEO de una gran empresa de desarrollos inmobiliarios, el Carlton Capital Group y Vicepresidente de Alliant Foodservice Corporation, una empresa de servicios de distribución de comidas. Sin embargo, su rotundo analfabetismo diplomático se compensaba con los méritos que cosechó al ser uno de los principales recaudadores de fondos (fundraisers) de la campaña presidencial de Obama. Una vez instalado en la Casa Blanca, el insólito Premio Nobel de la Paz lo recompensó enviándolo a Viena, sea para hacer negocios o para disfrutar del esplendor de esa magnífica ciudad centroeuropea.

Todo este incidente revela varias cosas:

Primero, que quien estuvo detrás de esta gravísima violación a las reglas formales e informales de la diplomacia que rigen las relaciones entre las naciones fue el gobierno de Estados Unidos;

Segundo, que los servicios secretos de los países europeos demostraron una incompetencia fenomenal, al producir un incidente gravísimo, y de serias consecuencias diplomáticas y políticas, a partir de una increíble impericia en sus actividades de inteligencia que “compraron” la versión, no menos inepta, propalada por los servicios norteamericanos. Se les pasó por alto, por ejemplo, que el avión de Evo Morales nunca estuvo en el aeropuerto de Moscú donde se encontraba Edward Snowden “en tránsito” desde hacía una semana. El presidente boliviano partió desde el aeropuerto Vnukovo, que se encuentra a 43 kilómetros de distancia. ¿Cómo podría haberse trasladado, sin que nadie de los numerosos servicios que seguramente deben estar saturando todas las puertas y salidas del aeropuerto moscovita lo hubiera notado?.

Tercero, que los gobiernos europeos son marionetas manejadas a voluntad por la Casa Blanca. A pesar de sus altisonantes declaraciones y sus alusiones a los más elevados principios humanistas producidos por la Ilustración europea se trata de gobiernos genuflexos y corruptos, que han dado repetidas muestras de una rotunda incapacidad para negarse a perpetrar cualquier crimen o delito que les ordene Estados Unidos. Un sólo ejemplo basta: detuvieron y secuestraron el avión presidencial boliviano -a quien antes habían autorizado a despegar desde Rusia pese a que luego, en pleno vuelo, le denegaron ese permiso- poniendo en riesgo la vida de Evo Morales y sus acompañantes pero apoyaron logísticamente los numerosos vuelos secretos de la CIA que transportaban sospechosos hacia países donde podían ser torturados y asesinados con total impunidad y que, para llegar a destino, necesitaban reaprovisionarse en aeropuertos europeos.

Cuarto y último: resaltar los esfuerzos que hace Washington para desviar el eje de la discusión en el affaire Snowden: el crimen no es espiar masivamente a ciudadanos y gobiernos de países amigos, o a agencias noticiosas como la Associated Press; o violar la privacidad de unos y otros; o transgredir las normas y leyes que protegen los derechos y libertades individuales. El crimen es revelar estos crímenes, darlos a conocer, alertar a la sociedad de que estamos bajo un poder omnímodo, irresponsable e inmoral que se autodenomina democrático y respetuoso de la ley pero que es exactamente lo contrario.

Lo que no se le perdona a Edward Snowden -como tampoco a Julian Assange o al soldado Bradley Manning, por el asunto Wikileaks- es haber demostrado que quienes ocupan la Casa Blanca no son otra cosa que una gavilla de perversos impostores que en nombre de la libertad están conduciendo a su país, y al mundo, hacia un siniestro totalitarismo de nuevo tipo. Por eso merece universal reconocimiento y gratitud el asilo que por razones humanitarias el presidente Rafael Correa le concedió a Julian Assange en la embajada ecuatoriana en Londres así como la reciente decisión del presidente Nicolás Maduro de hacer lo propio con Edward Snowden. Preservar a estos hombres que con valentía se atrevieron a revelar los secretos más inconfesables del poder imperialista honra tanto a ellos como a los gobiernos que asumen la responsabilidad de protegerlos, sabedores de los costos que acarrea el hecho de prestar tan noble servicio a la humanidad.

Nota:

1 http://dissenter.firedoglake.com/2013/07/05/us-ambassador-to-austria-reportedly-responsible-for-false-claim-Edward Snowden-was-on-bolivian-leaders-plane/

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=170770

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LA NASA FALSIFICA LAS FOTOS DE LOS PLANETAS DEL SISTEMA SOLAR

La NASA no solo falsifica las fotografías de la Tierra tomadas por los satélites artificiales, para ocultar las dos aperturas polares, sino que también falsifica las fotografías de los planetas del sistema solar, para ocultar que todos ellos también son huecos, con aperturas polares, y con un sol interno.

La siguiente foto la he tomado de http://photojournal.jpl.nasa.gov/catalog/PIA07784 y corresponde al planeta Júpiter y fue tomada por la nave espacial Cassini de la NASA en el año 2000. La foto corresponde al polo sur de Júpiter. La nave espacial se acercó a Júpiter durante su vuelo alrededor del planeta. La nave Cassini estaba en camino hacia Saturno. La foto es la más completa y detallada que existe de Júpiter.

 

Observad bien la imagen de Júpiter, la cual he ido ampliando en cuatro secuencias. Fijaos bien en el centro de la imagen, si miráis bien la foto más ampliada veréis que ¡¡el sol interno de Júpiter ha sido tapado con un parche redondo de color gris!!, sin embargo, los rayos solares de dicho sol interno de Júpiter se pueden apreciar perfectamente en los bordes de dicho parche.

Este sol del interior hueco de Júpiter se puede ver muy claramente en esta otra secuencia de video tomada también por la NASA, y que no ha sido censurada: (Enlace roto)

http://traductor.ya.com/result.asp?direction=2097153&template=0&autotranslate=checkbox&baseurl=http%3A%2F%2Ftruthism.com%2F&url=http%3A%2F%2Fphotojournal.jpl.nasa.gov%2Fanimation%2FPIA03452

¿Por qué el gobierno de los Estados Unidos oculta que Júpiter, y el resto de planetas del sistema solar, son huecos, con aperturas polares, y con un sol interno? Esta pregunta tendría muchas respuestas.

https://i0.wp.com/photojournal.jpl.nasa.gov/figures/PIA07784_fig1.jpg

PIA07784_fig111

PIA07784_fig1aaa

PIA07784_fig1eee

 

 

 

 

 

 

 

 

Original                                                                 Resaltado

Fuente: http://veritas-boss.blogspot.com.es/2013/07/la-nasa-falsifica-las-fotos-de-los.html

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